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lunes, mayo 30, 2005

El Código Da Vinci

Portada de El Código Da Vinci.A estas alturas supongo que habrá muy poca gente que aún no haya leído El Código Da Vinci. Podrá habérles gustado o no, pero casi todo el mundo lo habrá leído. ¿Y por qué hablo de él aquí si casi todas las críticas se refieren a inexactitudes históricas? Pues porque en un momento menciona algo que tampoco es del todo correcto desde un punto de vista científico: El protagonista, Robert Langdon, en un momento dado de la novela, dice que el planeta Venus traza la figura de un pentáculo o pentagrama, en su recorrido sobre la eclíptica. Y ese recorrido se repite cada 8 años. Esto no es totalmente cierto, o al menos, no tal y como se dice en el libro.

Empecemos con unas nociones básicas de astronomía. La eclíptica es el plano que contiene la órbita de la Tierra alrededor del Sol, y por tanto, es también una línea imaginaria por la que se mueve el Sol visto desde la Tierra, con respecto al fondo de estrellas. Las órbitas de los otros planetas giran en distintos planos, pero salvo Plutón, son muy cercanos a la eclíptica, por lo que vistos desde la Tierra están relativamente cerca de dicha línea. En el caso de Venus, la inclinación del plano de su órbita con respecto a la eclíptica es de poco más de 3º.

Al igual que el resto de cuerpos vistos desde la Tierra, en el transcurso de un día, los planetas salen por el éste y se ponen por el oeste, debido a la rotación de nuetro planeta. Pero si observamos un planeta cualquiera noche tras noche, descubriremos que se mueve con respecto al fondo de estrellas, avanzando en la misma dirección. Ocasionalmente, durante varias noches, parece que se detiene y retrocede, para después volver a avanzar. Esto es debido a que no sólo los planetas se mueven alrededor del Sol, sino también la Tierra. La combinación de movimientos de nuestro planeta y del que observamos, hace que desde nuestra perpectiva los planetas parezcan dar estos pasos atrás.

Parece bastante obvio que, en estas condiciones, muy dificilmente puede ningún planeta trazar un pentagrama. Pero he dicho que no es totalmente cierto. ¿Quiere esto decir que hay algo de verdad? Más o menos. Venus tarda 224,7 días en dar una vuelta alrededor del Sol, por lo que en 8 años, Venus completa 13 órbitas. Esto quiere decir que cada 8 años, Venus parece realizar el mismo movimiento. Pero dado que la Tierra se mueve, desde nuestro punto de vista, el tiempo que tarda Venus en volver a colocarse en la misma posición con respecto al Sol y la tierra es de 583,92 días. Esto es lo que se conoce como periodo sinódico. Para entenderlo mejor, si miramos a Venus en el momento de su máxima separación angular (o elongación) con respecto al Sol (Venus está más cerca del Sol que la Tierra, por lo que su elongación tiene un valor máximo), pasarán 583,92 días hasta que volvamos a ver a Venus en su máxima elongación a ese lado del Sol (lógicamente, tendrá otro momento de máxima elomgación, en el lado opuesto del Sol, siempre desde nuestra perspectiva)


¿Y? Pues si multiplicamos por 5 el periódo sindódico, nos da 8 años. Esto es, cada 8 años, Venus parece dar 5 vueltas alrededor del Sol, visto desde la Tierra. Y aquí está el número mágico: 5. Si observamos 5 elongaciones máximas al oeste del Sol de forma consecutiva, habrán transcurrido 8 años, y las posiciones se pueden unir formando un pentagrama. Un pentagrama irregular, dicho sea de paso, como puede observarse aquí. Y eso es todo. Venus no traza ningún pentagrama. Simplemente, visto desde la Tierra sifre cinco ciclos cada ocho años, de forma que las elongaciones máximas están separadas formando una curva cerrada. Con esos cinco puntos podemos trazar un pentagrama, pero también un pentágono, o cualquier figura que se nos ocurra con cinco puntos.

miércoles, mayo 25, 2005

Timecop

Carátula de Timecop.Hoy vamos a cambiar de tercio. Allá por 1994, se estrenó la peli Timecop. Una "de las de Van Damme" como se suele llamara estas películas. El argumento, aparte de en las peleas de Van Damme, giraba en torno a la invención de una máquina del tiempo y la creación de una organización que protegiera la historia, impidiendo que algún desaprensivo cambiase el pasado a su gusto. Pero no, no voy a hablar de viajes en el tiempo, sino de un diálogo digno de pasar a los anales de Malaciencia.

Al principio de la película, vemos como en plena guerra civil americana, unos soldados confederados llevan un cargamento de oro y son asaltados por un grupo de hombres con armas modernas. Los matan y se llevan el oro. Poco después, vemos una reunión de gente que se supone son del gobierno y comentan que se ha inventado una máquina del tiempo, y que se debe crear un cuerpo especial para vigilar los viajes en el tiempo. Tras el lógico asombro inicial, uno de ellos dice que ya han comenzado a producirse "delitos temporales". Y cuenta que han capturado a unos hombres con un cargamento de lingotes de oro, provenientes de la guerra de secesión. Añade de forma categórica y lapidaria que no hay error posible, que han fechado los lingotes de oro mediante la técnica del carbono-14. No recuerdo el año exacto, pero lo nombran. Bien, pues es impresionante como en esta única frase, se cometen tres errores de bulto. Sí, tres.

El primero y más obvio es el uso del carbono-14 para datar unos lingotes de oro. Vamos a ver ¿qué es eso del carbono-14 del que tanto se habla en películas y noticias arqueológicas? El carbono-14 en sí, no es más que un isótopo de carbono. ¿Un isótopo? Sí. Recordemos un momento las lecciones de química del cole, y sabremos que se llaman isótopos a los átomos con el mismo número de protones pero distinto número de neutrones. O dicho de otra manera, con igual número atómico (número de protones) pero diferente número másico (número de protones y neutrones). El carbono tiene un núcleo de 6 protones y su isótopo más común es el carbono-12, que tiene 6 neutrones (6 protones + 6 neutrones = 12). El carbono-14 tiene 8 neutrones y es radiactivo. Como todo elemento radiactivo, emite energía, y poco a poco, átomos de carbono-14 se van convirtiendo en nitrógeno. Los elementos radiactivos tienen una propiedad llamada vida media, que indica el tiempo que tarda la mitad de los átomos en convertirse en otros. En el caso del carbono-14 es de 5.715 años.

Vale. Muy interesante ¿y eso que tiene que ver con la datación? Pues que resulta que aunque el carbono-14 va transformándse en nitrógeno-14, se genera constantemente nuevo carbono-14 debido a los rayos cósmicos que la atmósfera recibe del espacio, y que transforma el nitrógeno en carbono-14. La naturaleza ha querido que la cantidad de carbono-14 en la atmósfera se mantenga constante debido a ello. Resulta también que las plantas, como todos sabemos, mediante la fotosíntesis absorven dióxido de carbono y expulsan oxígeno. Parte de este CO2 está formado por átomos de carbono-14. Los herbívoros se comen a las plantas, los carnívoros a los herbívoros, y así, mediante la cadena alimenticia, todos los seres vivos mantienen una proporción constante de carbono-14, ya que a medida que el carbono-14 desaparece de su cuerpo, nuevo carbono-14 entra mediante la alimentación.

¿Y? Pues que cuando el ser vivo en cuestión se muere, deja de incorporar nuevo carbono-14. A partir de ese momento, el carbono-14 disminue a un ritmo conocido, por lo que se puede saber más o menos la fecha de la muerte a partir de la proporción de carbono-14 encontrado.

Ya queda claro cual es el primer error. Y bastante gordo. ¿Cómo demonios se puede usar el método del carbono-14 en un objeto inanimado, y además inorgánico?

Vayamos por el segundo. Antes he dicho que se puede calcular más o menos la fecha de la muerte. Y resalto el más o menos porque la datación mediante carbono-14 suele tener un margen de error de unas décadas (20, 30, 40 años). Por ese motivo no lo utilizan en la medicina forense, y por ese motivo es imposible datar nada con la exactitud de la película, en la que se dice el año y todo. Asumiendo el margen de error, la guerra de secesión americana transcurrió entre 1861 y 1865. Un periodo demasiado pequeño para un margen de error tan grande.

Y para rematar, el tercer error, que es de sentido común. Cualquier sistema de datación que se hubiese utilizado, habría fechado los lingotes como muy recientes. Tal vez meses. Si los lingotes viajan en la máquina del tiempo con los ladrones, pues no han envejecido. Para esos lingotes habrá transurrido solamente unos meses desde que los fundieron hasta que fueron robados, y unos días desde su viaje en el tiempo hasta que los ladrones fueron apresados. ¿O acaso los viajeros en el tiempo envejecen al viajar al futuro?

En fin, tres en sólo una frase. Todo un record. Y podría haberse evitado de forma muy simple: que en el guion, los lingotes tuvieran el año de fabricación grabados, y que estuvieran nuevecitos. Eso sí sería lógico y posible.

martes, mayo 24, 2005

Centrifugadoras en el cine

El envío de ayer, hablando de las 3g del frenado del Hurakan Condor, me recordó el uso de las famosas centrifugadoras que emplean los astronautas para prepararse físicamente. En el despegue de un cohete o una lanzadera espacial, se deben soportar varias g, por lo que los astronautas deben aprender a soportar esa fuerza en dichos cacharros. Los hemos visto en muchas películas, pero muchas veces de manera totalmente errónea.

Carátula de MoonrakerLa que más recuerdo es Moonraker, la peníltima peli de Roger Moore como el infatigable James Bond. La centrifugadora aparece también en Space Cowboys, Elegidos para la Gloria, por ejemplo, pero no recuerdo si la muestran de forma correcta o no. Es la secuencia de Moonraker la que recuerdo mejor. En ella, Roger Moore se mete a probar la máquina (hay que ser pardillo) y uno de los malvados esbirros del malvado villano de turno la pone a girar a tope, saltándose los límites de seguridad y anulando el "botón de pánico" que detendría la centrifugadora. Lógicamente, se salva con uno de los artilugios de Q (un aparato oculto en la muñeca que dispara proyectiles). El gran problema de esta secuencia es que la cabina está mirando en la dirección de movimiento. "Hacia delante" por decirlo de alguna manera.

Y es que una centrifugadora, como su nombre indica, crea la aceleración de varias g mediante fuerza centrífuga. Por tanto, si queremos que la fuerza esté dirigida desde delante hacia detrás en un ser humano, éste debe sentarse mirando hacia el eje de rotación, no hacia la dirección del movimiento.

Supongo que la secuencia de Moonraker y de muchas otras películas, es debida a la errónea creencia de que el cuerpo humano (o sencillamente cualquier objeto) es sensible a la velocidad. Y esto no es así. Nosotros no podemos sentir si vamos rápido o no, a menos que miremos algún otro objeto de referencia. Sólo podemos sentir las aceleraciones, y eso queda bien patente viajando en avión. La velocidad de crucero de un vuelo comercial es de unos 900 Km/h pero no sentimos nada salvo en el despegue, aterrizaje o cuando hay turbulencias. Sólo podemos sentir la velocidad si vamos desprotegidos y el aire nos golpea, pero precisamente lo que sentimos es eso: el golpe de aire, no la velocidad. Con los ojos vendados no podríamos distinguir si hace viento o estamos en un vehículo en marcha (silencioso y sin traqueteos, claro). Y si vamos en tren o en avión, por ejemplo, con los ojos vendados no podríamos decir donde hacia nos movemos.

lunes, mayo 23, 2005

Hurakan Condor

No recuerdo si el viernes o el sábado, dijeron en las noticias de Antena 3 que Port Aventura contaba con una nueva atracción, llamada Hurakan Condor. Una atracción de esas en las que te suben a lo alto de una torre y te dejan caer. Según la noticia, la altura era de 100 metros, que era la mayor de Europa, y caías durante tres segundos llegando a los 100 Km/h. Hasta ahí todo bien. Sin embargo, en el titular de la noticia (ese resumen que te ponen antes de las noticias que van a contar), anunciaban que durante la caída libre se sentía hasta tres veces el propio peso.

Bueno, pues eso es algo bastante difícil de creer. Más bien físicamente imposible, porque durante una caída, apenas sentimos nuestro peso (hasta que nos acercamos a la famosa velocidad terminal). Es más, como cualquier asiduo a este blog sabrá, los astronáutas en órbita flotan por encontrarse en caída libre. Si consultamos la página oficial de Port Aventura, veremos que es durante el frenado, cuando se produce la fuerza de 3g. Lo curioso es que la noticia en sí no menciona para nada ese dato. El error sólo se encuentra en el titular.

Como anécdota final comentaré en en mencionada página oficial de Port Aventura, dicen que la altura total es de 100 m pero que la caída libre se produce durante 86 m (y por tanto, la frenada es en 14 m). Siempre que se habla de una atracción de este tipo (como la Lanzadera del Parque de Atracciones de Madrid o La Venganza de Enigma en el Parque Temático de la Warner) se menciona únicamente la altura total, cuando lo importante es saber qué distancia caes realmente.

sábado, mayo 21, 2005

Eclipses de sol

Anteayer comentaba el alineamiento planetario de la peli "Lara Croft: Tomb Raider", que culminaba en un eclipse de sol. Sólo hablé de la imposibilidad de un alineamiento de esas características, así que hoy le toca al eclipse. Recordemos cómo se ve en la peli: A medida que se aproxima, se nos muestran distintas secuencias vistas desde la Tierra, de la luna acercándose al sol (en cuarto menguante), y finalmente ocultándolo. Y en todas ellas se ve la cara no iluminada como un disco negro.

Empecemos por el momento en el que se ve la luna en cuarto menguante. Cuando la luna está tan cerca del sol (desde nuestra perspectiva, claro) es prácticamente imposible ver nada de la cara iluminada. Y para darse cuenta basta con observar el cielo poco antes o poco después de la luna nueva. La próxima luna nueva es el 6 de Junio. Fijáos bien el 5 o el 7 a ver si lográis verla. Si no podéis hacerlo con un día de diferencia, imagináos pocos minutos antes de un eclipse.

Luego está lo del disco negro. Esto es algo muy habitual en las películas. En casi todas, cuando se quiere representar un eclipse, se nos muestra la luna perfectamente visible como un disco negro que oculta el sol (creo que en La Momia también ocurría, por ejemplo). Y nuevamente eso es algo que podemos saber que no es así mediante la simple observación. Todos habremos visto alguna vez la luna de día ¿verdad? Y normalmente estaría cerca de la fase de luna nueva ¿cierto? Bien ¿qué es lo que se ve? Pues la cara iluminada solamente, y el resto se confunde con el azul del cielo. Si alguien no se ha fijado nunca, aquí puede ver una foto (que no pongo directamente por cuestiones de tamaño)

Y no podía ser de otra forma. ¿La explicación? Pues que el cielo es azul, no porque en el espacio entre el sol y la tierra sea así, sino por efecto de la atmósfera. Eso quiere decir, que cualquier cosa oscura o simplemente negra que se encuentre más allá de la atmósfera, si no se distingue del negro de fondo del espacio, tampoco se distinguirá en el azul del cielo, visto desde la Tierra.

jueves, mayo 19, 2005

Tomb Raider y alineamientos planetarios

Carátula de la pleícula.El domingo pasado pusieron en la tele "Lara Croft: Tomb Raider", la primera película basada en el conocido videojuego. El argumento gira en torno a un alineamiento planetario completo (es decir, con los nueve planetas en línea) que culmina en un eclipse total de sol, y que se repite cada 5.000 años. Cualquiera puede suponer que 5.000 años parece un numero demasiado redondo. Demasiado bonito. ¿Cada cuánto se producen realmente alineamientos planetarios? Bueno, pues hay que decir que alineamientos tal y como se producen en la película, con todos los planetas perfectamente alineados, no pueden producirse nunca. Jamás en toda la eternidad. Una respuesta un tanto radical, pensarán algunos. Tal vez, así que vamos a justificarla.

Lo primero que hay que saber es que las órbitas de los nueve planetas no están exactamente en el mismo plano. La diferencia es pequeña, tan solo unos pocos grados (excepto en el caso de Plutón, que es de 17º, el resto no supera los 7º) pero suficiente para que no puedan alinearse perfectamente, ya que aunque varios planetas puedan estar exactamente en la misma dirección con respecto al sol, al estar en diferentes planos, se verían unos por encima o debajo de otros. ¡Hey! Un momento. ¿Acaso no es verdad que los planos de las órbitas deben atravesar el centro de gravedad del sistema? Cierto, lo comentado en mi envío sobre anillos planetarios (a propósito de la peli Pitch Black) también se aplica aquí. Todos los planos de las órbitas deben atravesar el centro de gravedad del Sistema Solar (que se encuentra cerca del centro geométrico del Sol), por lo que los planos se cortarán entre sí. Eso quiere decir, que habrá puntos en donde los planetas sí puedan estar perfectamente alineados. Pero por desgracia, no todos los planos de las nueve órbitas se cortan en la misma recta, que sería la única posibilidad de que todos los planetas puedan estar alguna vez en línea.

A esto se le añade una peculiaridad de las órbitas de Neptuno y Plutón. Están en una resonancia orbital de 3:2, debido a su mutua atracción gravitatoria. Eso quiere decir que por cada 2 órbitas completas de Plutón, Neptuno hace 3, y el ciclo se repite cada 494,3 años. En esta página del National Solar Observatory en Sacramento Peak, se puede ver que la mayor aproximación entre Neptuno y Plutón, vistos desde la Tierra, es de 11º. Eso quiere decir que nunca podrán producirse alineamientos de los nueve planetas tal y como se ven en la película.

Bueno, vale, pero entonces ¿qué pasa con el famoso alineamiento de Mayo de 2000, que salió tanto en las noticias? ¿Y el de 1982? ¿Son mentira? Pues no, desde luego. Lo que ocurre es que un alineamiento planetario no es necesariamente una alineación perfecta de los planetas. Los astrónomos llaman alineamiento planetario a cualquier momento en el que dos o más planetas se encuentren suficientemente cerca, vistos desde la Tierra. ¿Cuánto es suficiente mente cerca? Pues cuando el alineamiento está formado por todos los planetas, se relaja bastante la "cercanía", hasta el punto de considerarse alinemiento el que los planetas se encuentren en el mismo cuadrante, esto es, en un ángulo de 90º vistos desde el Sol. Desde luego, no se puede decir que estén tan alineados.

Y para terminar, un comentario sobre las imágenes en las que se ven varios planetas a la vez. Los planetas están tan separados entre sí que sólo pueden verse como puntos, vistos desde cualquiera de ellos. Sin ayuda de telescopio, vemos a Venus como una estrella (muy brillante, eso sí), sin apreciar su disco. Venus es el planeta con la órbita más cercana a la de la Tierra, y además, las distancias aumentan a medida que nos alejamos del Sol (la distancia entre las órbitas de Júpiter y Saturno es de más de cuatro veces la distancia entre el Sol y la Tierra). Eso quiere decir que todas las escenas en las que se ven varios planetas, y podemos ver perfectamente sus discos, la cara iluminada y la oscura, son sencillamente imposibles. Sólo podríamos ver bien uno de ellos.

martes, mayo 17, 2005

Misión a Marte vs. Newton (y otra)

Ayer comentaba una escena en Misión a Marte que violaba la Primera Ley de Newton. Hoy le toca a otra escena en la que destrozan las tres leyes. Todo un record. Veamos, cuando llegan a Marte, los cuatro protas se ven obligados a evacuar la nave e intentan llegar a un vehículo de reabastecimiento llamado R.E.M.O. que estaba previamente en órbita alrededor del planeta rojo. Tim Robbins utiliza el propulsor de su traje para alcanzarlo y engancharle una cuerda (con un mosquetón o un gancho de algún tipo), cuyo otro extremo sujetan los otros tres. Al hacerlo, a pesar de conseguir enganchar la cuerda, no es capaz de sujetarse él, y se aleja del vehículo, con el combustible de su propulsor agotado. Cuando el resto de personajes llega al vehículo, Connie Nielsen recoge la cuerda y se lanza al rescate. Gasta la mitad del combustible de su propulsor y no consigue alcanzar a Tim Robbins. Lanza la cuerda pero ¡Vaya! Faltan unos centímetros para que Tim Robbins la alcance. Para evitar que Connie Nielsen intente acercarse más, y condenarse ella también, Robbins se sacrifica heróicamente, quitándose el casco.

Bueno, vamos a ver cómo empezamos, porque la escena tiene varios errores. Primero, recordemos la Primera Ley de Newton, según la cual un cuerpo en movimiento sigue en movimiento si no hay ninguna fuerza que actúa sobre él. Esto quiere decir, que no es necesario tener encendido constantemente el propulsor como ocurre en la película. El propulsor ejerce una fuerza sobre el astronauta, y por tanto, aquél se ve acelerado en la direción deseada. Pero si el propulsor se apaga y desaparece la fuerza, el astronauta seguirá moviendose indefinidamente. No es necesario seguir ejerciando una fuerza para ello. En la película se da a entender que Connie Nielsen debe mantener el propulsor encendido para seguir moviéndose. De hecho, cuando lo apaga, se queda quieta, a una distancia determinada de Tim Robbins.

La Primera Ley de Newton puede parecer algo anti-intuitiva. Después de todo, nuestra experiencia cotidiana nos demuestra que todo termina parándose si no se ejerce una fuerza que mantenga el movimiento. Si lanzamos un objeto, éste termina cayendo al suelo, y tras varios botes, se queda quieto. Si apagamos el motor de un coche y lo dejamos en punto muerto, irá perdiendo velocidad hasta detenerse (siempre que no estemos en una pendiente, claro). Pero esto es debido a una fuerza conocida por todos que se opone al movimiento: la fuerza de rozamiento. Bien sea el rozamiento del aire, del suelo, o de piezas internas que giran, esta fuerza termina por deneter el movimiento si no se aplica otra fuerza que la contrarreste. Así, cuando viajamos en coche y mantenemos la velocidad constante, el motor sólo ejerce la fuerza necesaria para vencer el rozamiento. De hecho, los frenos de un coche funcionan precísamente debido a la fuerza de rozamiento entre los discos y las pastillas de freno.

Así que volviendo a la película, no tiene sentido que Connie Nielsen gaste la mitad de su combustible para intentar llegar hasta Tim Robbins. De hecho, si lo hiciera, no podría volver, ya que si utiliza la mitad del combustible para acelerar hasta la velocidad de Tim Robbins, la otra mitad se emplearía para decelerar hasta la velocidad que tenía antes. Y eso es todo. Sólo habría frenado hasta su velocidad original, pero no habría podido conseguir frenar más hasta detenerse, y acelerar en dirección hacia sus compañeros (o frenar lo suficiente pra que la velocidad de éstos sea mayor y terminen por alcanzarla).

Y seguimos. En todo momento nos hacen hincapié en que Connie Nielsen sólo puede gastar la mitad de su combustible en la ida, ya que necesita la otra mitad para la vuelta. Ya hemos visto que eso no es así, pero incluso suponiendo que fuera posible, y que por algún misterioso motivo no se pusiera aplicar la Primera Ley de Newton, la Segunda Ley nos diría que si Connie Nielsen hubiese podido llegar hasta Tim Robbins, necesitarían mucho más combustible en la vuelta que en la ida. Y es que la Segunda Ley nos dice que la fuerza aplicada es igual al producto de la masa por la aceleración (bueno, en relidad nos dice algo equivalente: que la masa es igual a la fuerza dividida entre la aceleración). Supongamos que Tim Robbins y Connie Nielsen tienen la misma masa, o para entenernos, que pesan lo mismo (aunque seguro que el Robbins tiene más masa que la Nielsen, ya que es más alto). La Segunda Ley nos dice que Robbins y Nielsen juntos sufrirán la mitad de la aceleración que obtenía Nielsen sola, si se aplica la misma fuerza. Y eso quiere decir que, o bien necesitan aplicar la fuerza durante más tiempo que en la ida, o bien necesitan aplicar más fuerza. En cualquier caso, parece claro que necesitarían más combustible que el empleado por Connie Nielsen sola. Esto es bastante obvio, y no hay que recordar ni siquiera las clases de física del cole para darse cuenta. Todo el mundo se habrá dado cuenta que si carga más el coche, gasta más gasolina.

Y terminamos con la Tercera Ley, conocida por todos como la ley de acción y reacción. Creo que no es necesario enunciarla aquí, ya que es de sobra conocida y experimentada. Si empujamos a alguien, nosotros mismos nos vemos empujados en la dirección contraria. Si disparamos un arma, ésta sufrirá el famoso retroceso, y en el caso de rifles puede llegar romperte la clavícula si no tienes bien apoyada la culata en el hombro, como le pasó a mi profesor de física y química del colegio (supongo que no intencionadamente, ya que hay mejores formas de demostrar la Tercera Ley de Newton). Y aquí nuevamente envían a Newton al olvido. Cuando Connie Nielsen dispara la pistola con el gancho y la cuerda para que Tim Robbins la coja, no hay ningún tipo de retroceso. Y dado que la Nielsen no tiene nada donde agarrarse o presionar para hacer fuerza (como ocurre cuando pisamos suelo firme en nuestro querido planeta), debería haberse movido hacia atrás (o más bien, decelerado) hasta que la cuerda se tensara y la propia fuerza de tensión hubiera tirado de ella hacia delante, hasta recuperar la velocidad anterior (o casi, que siempre tenemos rozamientos por medio, en este caso del del torno que enrosca la cuerda). Lógicamente, Connie Nielsen tiene mucha más masa que el gancho que dispara, pero aún así, tendría que haberse movido de forma bastante apreciable (una bala tiene aún menos masa y vaya si se nota el retroceso).

Un envío muy largo, pero es que tenemos tres por el precio de uno. Las Tres Leyes de Newton al completo destrozadas en una única secuencia. Si alguien sabe inglés y quiere más, le recomiendo que visite www.badastronomy.com.

lunes, mayo 16, 2005

Misión a Marte y los Lacasitos

Carátula de Misión a MarteLo que son las cosas. El envío del experimento de Galileo me recordó la escena que comenté en Planeta Rojo, y a su vez, ese otro envío me ha recordado otra escena de un película de temática parecida: Misión a Marte. En esta película hay un par de escenas que violan directamente las Leyes de Newton. Vamos a fijarnos en una de ellas: cuando los protas van camino a Marte, uno de ellos compone una estructura helicoidal semejando una cadena de ADN, utilizando lo que parecen Lacasitos o M&M's, que flotan ya que están fuera de la sección rotatoria de la nave (y por tanto, ingrávidos). Bromea diciendo que es el ADN de la chica perfecta y otro de los protas rompe la figurita cogiendo uno de los dulces para comérselo, mientras otros salen despedidos en varias direcciones al golpearlos con la mano. Esta escena sería perfectamente posible si no fuera por un pequeño detalle: la estructura de lacasitos gira sobre sí misma durante toda la secuencia.

Y es que teniendo en cuenta que la representación de la cadena de ADN está hecha con los lacasitos formando la doble espiral, sin nada que les una (como deja bien patente el momento en el que uno de los protas la deshace), cada lacasito está moviéndose en una trayectoria circular, y eso sencillamente es imposible. ¿Por qué? Pues porque viola la Primera Ley de Newton. Recordando un poquito lo que nos enseñaron en el cole, la Primera Ley de Newton dice a grandes rasgos que si sobre un cuerpo no actua ninguna fuerza, o la resultante de todas las fuerzas aplicadas es cero, si el cuerpo está en reposo seguirá indefinidamente en reposo, y si está en movimiento seguirá indefinidamente en movimiento rectilíneo y uniforme (esto es, a velocidad constante y siguiendo una trayectoria recta).

Es algo bastante simple y sencillo de entender. ¿Qué fuerzas actuan sobre los lacasitos de la escena, pues únicamente el rozamiento del aire. Y puesto que la fuerza debida al rozamiento siempre se opone al movimiento, el único efecto que tendría sobre ellos es frenarlos. Y sin embargo en la secuencia comentada, los lacasitos se mueven en una trayectoria circular, no en línea recta. ¿Qué fuerza esta actuando sobre los lacasitos para curvar su trayectoria? Pues como no sea la "fuerza del guion", me da que ninguna.

Lástima porque si no fuera por eso, la escena sería perfectamente posible y real. Se ve que el director o los de efectos especiales, o quien sea, pensó que quedaría más "molón" que la estructura de lacasitos diera vueltas, sin pararse a pensar en que eso viola la Primera Ley de Newton.

viernes, mayo 13, 2005

Peso, masa y Planeta Rojo

Cartel de Planeta RojoHablando ayer sobre la fuerza, la masa y la aceleración, recordé una escena de la película Planeta Rojo, que muestra un error o al menos una confusión entre el concepto de masa y de peso. Casi al final de la película, Val Kilmer consigue despegar en la sonda rusa y termina cerca de la nave Mars-1 donde está Carrie Anne-Moss. Entonces ella sale enfundada en un traje espacial, atada con una cuerda a un motor que puede recoger la cuerda rápidamente. Agarra el vehículo espacial donde está Val Kilmer y activa el motor. La cuerda se tensa y tira de Carrie Anne-Moss, que a su vez tira del vehículo, acabando todos felizmente en el interior de la nave. Pues bien, lo más lógico, dado el tamaño del vehículo, sería que la heroína no hubiese sido capaz de tirar de él de esa forma, por lo que o se hubiera soltado de las manos al sentir el tirón de la cuerda, o se habría dislocado los brazos.

Pero ¿acaso las cosas no pierden su peso en el espacio? Bueno, el que haya leído mis envíos anteriores sobre la diferencia entre ingravidez y caída libre, sabrá que no, que no pierden todo su peso (sólo una parte, dependiendo de la distancia al planeta). Pero eso no es lo importante ahora. Aunque la escena se hubiese desarrollado en mitad del vacío del espacio, a años luz de distancia del planeta o estrella más cercana, una chica de esa constitución no hubiera podido pegar ese tirón al vehículo. ¿Por qué? Pues porque la masa del vehículo seguiría siendo la misma.

¿Y cuál es la diferencia entre masa y peso? Muy sencillo. Como todos recordaremos del cole, la masa es una propiedad de los cuerpos que mide su resistencia al movimiento al aplicarse una fuerza sobre él. De hecho, la Segunda Ley de Newton establece precisamente que si dividimos la fuerza aplicada a un objeto entre la aceleración obtenida al aplicar dicha fuerza, obtenemos un valor constante, que es precisamente la masa (bueno, en realidad la masa no es constante, sino que aumenta con la velocidad, pero ese efecto sólo es apreciable si nos movemos a velocidades cercanas a la de la luz). El peso, en cambio, es la fuerza con la que un objeto se ve atraída por la Tierra (o cualquier otro planeta o satélite en el que estemos). La gente suele olvidar esto y confundir masa y peso. De hecho, normalmente se dice "yo peso 80 Kg" cuando lo correcto sería decir "yo tengo una masa de 80 Kg". Los kilogramos (y gramos y demás múltiplos y submúltiplos) son unidades de masa, no de fuerza.

Pues volviendo a la escena de la peli, por el tamaño del vehículo, podríamos decir que debe tener una mása mayor que la de un coche grande. Pongamos, más de 500 Kg o incluso más de una tonelada. Pese a estar en órbina, flotando grácilmente, el vehículo conserva toda su masa, por lo que ninguna persona podría soportar ese tirón. Cualquiera puede experimentar empujando un coche en un terreno llano, sin marchas metidas y sin el freno de mano. Cuesta mucho hacer que alcance un poco de velocidad. Y una vez moviéndose, cuesta mucho frenarlo (a base de tirones o empujones, no con el freno, claro). Y no tiene nada que ver el que estemos en nuestro querido planeta, ya que si el terreno es llano, la fuerza de gravedad es perpendicular al movimiento que queremos que tenga (y por tanto a la fuerza que nosotros aplicamos), y por tanto, si volvemos a recordar un poco lo que nos enseñaronen las clases de física, no influiría para nada. Podríamos intentarlo en la Luna, y obtendríamos el mismo resultado.

Una pena este descuido, ya que la película trata muy bien otros temas, como los anillos en rotación para generar una pseudo-gravedad medante fuerza centrífuga, que los anillos giren en sentidos opuestos para que el momento angular total sea nulo, o el comportamiento de las llamas y el humo en gravedad cero (¿o es caída libre?).

jueves, mayo 12, 2005

El experimento de Galileo

Retrato de Galileo, por Justus Sustermans (1636).Parece que últimamente me he centrado exclusivamente en películas, así que hoy voy a cambiar un poco, y hablar de una leyenda relacionada con la gravedad: El experimento de Galileo. A todos nos enseñaron en el colegio que todos los cuerpos caen con la misma aceleración, independientemente de su peso. Esto es debido a que la fuerza de la gravedad es directamente proporcional a la masa del obeto. Un cuerpo con el doble de masa que otro, será atraído con el doble de fuerza, pero como la aceleración producida es igual a la fuerza dividida entre la masa, nos quedaría que es la misma para todos los objetos. De hecho, en el colegio también nos enseñaron que esa aceleración, a nivel del mar es de 9.8 m/s2 y se conoce normalmente como g.

Foto de la torre incinada de Pisa.Eso es totalmente cierto. Es pura física. Pero muchas veces, para dar más énfasis a este hecho, nos cuentan el experimento que realizó Galileo Galilei en la torre de Pisa. Dice la leyenda que Galileo subió a lo alto de la torre y dejó caer dos objetos, siendo uno más pesado que el otro. Y comprobó que ambos objetos cayeron al suelo al mismo tiempo. He dicho leyenda, y eso es porque dudo mucho que eso pudiera ocurrir así. ¿Y por qué? Bueno, obviando el hecho de que ninguna persona sensata se arriesgaría a abrirle la cabeza a un posible transeunte que paseara por allí, es muy improbable que los dos cuerpos cayeran al suelo al mismo tiempo. ¿Y por qué? Pues porque a pesar de que la gravedad imprime la misma aceleración a todos los cuerpos, éstos no caen a la misma velocidad. ¿Pero no es eso una contradicción? Pues no, porque la gravedad no es la única fuerza que actúa sobre un cuerpo en caída libre. Existe otra fuerza muy importante que se opone a la caída, y es el rozamiento del aire.

Todos habremos hecho problemas de caída libre en las clases de física, o del famoso tiro parabólico. Y siempre, el enunciado del problema decía lo mismo: "considerar el rozamiento del aire despreciable" que básicamente quiere decir, suponer que la fuerza de la gravedad es la única fuerza existente. Este planteamiento es bastante lógico desde un punto de vista pedagógico. Si nos están enseñando la fuerza de la gravedad, pues los problemas deberían basarse exclusivamente en eso. Pero en el mundo real, el rozamiento del aire no es nada despreciable. Es la fuerza debida al rozamiento del aire la que hace que un paracaidas funcione. Es el rozamiento del aire el que hace que la mayoría de los meteoritos se desintegren antes de tocar el suelo, y el que hace que los vehículos espaciales se calienten tanto en la reentrada (como quedó bien patente en el trágico accidente del Columbia). Es el aire el que produce la fuerza de sustentación de un avión, o el que permite que un helicóptero se mantenga flotando. Así que su efecto no es en absoluto despreciable.

Vale ¿y de qué depende la fuerza de rozamiento del aire? Pues depende de la geometría del objeto, de la densidad del aire, y de la velocidad. Y no depende en absoluto de la masa del objeto. Estos dos últimos factores son los más importantes, pues nos permite razonar que si tenemos dos objetos de igual forma y tamaño pero de distinta masa, la fuerza debida al rozamiento del aire depende exclusivamente de la velocidad de caida.

Imaginemos que tenemos dos bolas del mismo tamaño, una de plomo y otra de corcho, y las dejamos caer desde cierta altura. En el instante en que las soltamos, la única fuerza que actua sobre ellas es la gravedad, por lo que sufrirán la misma aceleración (los famosos 9.8 m/s2), y caerán a la par. Pero desde el momento en el que empiezan a caer, aparece la fuerza de rozamiento del aire, que se opone al movimiento de caida. Al principio, como caen a la misma velocidad, la fuerza será igual para ambas. Pero como la aceleración es igual a la fuerza dividida entre la masa, eso quiere decir que la aceleración (deceleración, más bien) debida al rozamiento del aire será menor en la bola de plomo que en la de corcho. Y ahí está el quid de la cuestión. El efecto del rozamiento del aire frena más la bola de corcho que la de plomo, y por tanto esta última llegará antes al suelo.

De hecho, es el rozamiento del aire el que hace que en un momento dado un cuerpo en caída libre deje de acelerar. En efecto, si la fuerza de rozamiento es directamente proporcional a la velocidad (en realidad, lo es al cuadrado de la velocidad), ésta va aumentando a medida que el objeto acelera. El objeto irá acelerando cada vez menos, pero aumentando su velocidad, hasta que llegue un momento en el que la fuerza de rozamiento sea igual a la fuerza de la gravedad y el cuerpo caiga a velocidad constante. Eso es lo que se conoce como velocidad terminal, un concepto bien conocido por los que se dedican al paracaidismo y la caída libre.

Resumiendo, que si bien es cierto que la gravedad imprime la misma aceleración a todos los cuerpos, no es menos cierto que el rozamiento del aire hace que aquellos caigan con diferente aceleración. Si realizaramos el experimento de Galileo en una cámara de vacío, no cabe duda de que todos los cuerpos caerían igual. Incluso una hoja de papel o una pluma caerían como un ladrillo.

martes, mayo 10, 2005

Un poquito más de Stargate

Ayer comenté un fallo bastante gordo de la peli Stargate, aunque debí dejar más claro que los dos métodos que menciono para definir un punto, no son los únicos (como alguien ya ha comentado). Hoy voy a seguir con la misma película, ya que hay otro error que casi podría considerarse más grande: cuando activan el Stargate la primera vez, hacen pasar un vehículo con cámara y transmisor incorporado, para ver qué hay al otro lado. Empiezan a recibir la transmisión, y entonces se asombran porque la emisión viene de muy muy lejos (creo que llegan a mencionar "el límite del universo conocido" o algo parecido).

La gran pregunta es ¿y cómo saben dónde está el vehículo (y por tanto, el planeta)? Es de suponer que la transmisión viene a traves del Stargate ¿no? En ese caso es totalmente imposible que puedan saber sónde está el otro lado, pues para ellos, la transmisión vendría del portal. La única explicación es que la transmisión les llegara directamente del planeta, atravesando miles de millones de años luz (el límite del Universo conocido está en torno a los 14.000 millones de años), hasta llegar a la Tierra. Pero es es sencillamente imposible. Hemos de suponer que la transmisión es de radio, dado que la acción transcurre en la actualidad. Una señal de radio, como campo electromagnético que es, viaja a la velocidad de la luz, por tanto tardaría miles de millones de años en llegar. Aunque el otro planeta estuviera en Próxima Centauri, la estrella conocida más cercana, tardaría más de cuatro años. Y eso sin contar la potencia que necesitaría esa señal para que llegara con cierta inteligibilidad.

En fin, otra inmensa metedura de pata que podrían haberse ahorrado suprimiendo ese diálogo. Hubiera quedado mucho mejor que sencillamente no tuvieran ni idea de dónde estaba el otro planeta. El misterio de lo desconocido.

lunes, mayo 09, 2005

Stargate y las coordenadas

Ayer pusieron en la tele la película Stargate (no confundir con la serie), una película de Roland Emmerich, que luego se haría mucho más famoso con Independence Day y Godzilla. Más o menos al principio, hay una escena en la que cualquiera con un mínimo conocimiento de matemáticas, es decir, cualquiera que haya ido al colegio de pequeño, habrá dicho "¿Cómo?". Me refiero al momento en el que James Spader explica qué significan los siete símbolos que aparecen en una tablilla encontrada junto al Stargate. Se supone que se trata de coordenadas para establecer un punto en el espacio, que sería el punto de destino del Stargate una vez se active. Y al explicarlo, nos dice que los seis primeros símbolos definen seis puntos que son el centro de cada cara de un cubo (o hexaedro), desde los cuales se trazan tres rectas que se cortan. El punto de corte es el destino. El último símbolo, representa el origen de coordenadas, en este caso, la Tierra. Además, lo explica de forma que parece que la única forma posible de definir un punto de en espacio es de esa manera.

Veamos, como todo el mundo que no se haya dormido en las clases de mates sabe, un punto en el espacio se define principalmente de dos formas posibles. Una es como la intersección de dos rectas. Efectivamente, si dos rectas se cortan, lo hacen en un único punto. Y no es necesario que sean perpendiculares ni que se inscriban dentro de un cubo. Basta con que se corten. Y basta con dos. La otra manera es la más conocida: mediante tres coordendas (a las que normalmente se les llama con las tres últimas letras del alfabeto).

La explicación del cubo y las tres rectas que se cortan que se da en la peli, es sencillamente absurda. Un punto no se define mediante la intersección de tres rectas, sino de dos. Por otro lado, si un símbolo define un punto (los seis de las caras del cubo, y el origen), y existen símbolos que definen cada punto, ¿por qué hace falta todo eso? Al final de la peli, Spader descubre el símbolo del planeta de destino, y así pueden utilizarlo como origen y volver a la Tierra. Bien ¿no sería más fácil que ese símbolo estuviera en el Stargate de la Tierra?

Está claro que por motivos de guion, era necesario lo de la secuencia de símbolos, y que el último representara de algún modo el origen. Así se crearía la tensión dramática de estar atrapados en el otro planeta, y la resolución final de la deducción del último símbolo. Vale, eso lo acepto, pero podían haberse buscado cualquier otra manera de justificarlo, en vez de caer en una falacia matemática tan evidente.

Hay que decir que, al menos, algo de lo que dice Spader es correcto. Sin establecer un origen o referencia, las coordenadas no significan nada.

sábado, mayo 07, 2005

Hackers

El otro día leí una noticia un tanto curiosa. Según parece, tras una acalorada discusión en un canal de chat, un supuesto hacker retó al moderador del canal a que le dijera su dirección IP. Éste le dio la 127.0.0.1, y el supuesto hacker al atacar la dirección con sus herramientas, borró su propio disco duro. La verdad, es que parece de chiste. La dirección IP 127.0.0.1 es una dirección especial, que se refiere al propio ordenador. Una especie de "yo mismo". Es dificil de creer que, ya no un hacker, sino cualquiera con un mínimo conocimiento de informática o simplemente de redes, desconozca algo tan elemental. Pero a pesar de lo aparentemente irreal de la noticia, he decidido comentarla aquí porque ilustra un hecho sobre este mundillo.

Casi todo el mundo, tiene una concepción totalmente equivocada sobre hackers, crackers y demás. Imagen normalmente potenciada por el cine. Ya comenté en su día la película Operación Swordfish, pero existen muchas otras donde nos muestran a supuestos genios informáticos haciendo milagros. Los vemos tecleando como locos aunque en el monitor sólo se vea un logotipo del sistema que intentan reventar, o un entorno gráfico con muchas ventanitas. Pero ¿qué es lo que teclean, que no sale en la pantalla?

Y es que esta noticia, aunque parezca una broma (y tal vez lo sea), es perfectamente posible. No es necesario ser un genio para intentar asaltar un sistema, basta con proveerse de las herramientas adecuadas. Lógicamente, cuantos más conocimientos tengas, mejor puedes utilizar esas herramientas, o incluso crear las tuyas propias, pero hoy en día cualquiera puede recopilar un buen número de programas dedicados a "atacar" otros sistemas, sin más que saber dónde buscar. No necesita ser un genio, ni siquiera saber demasiado de informática. Sólo al que ha programado la herramienta, documentandose sobre posibles bugs y "exploits", se le puede considerar un verdadero hacker.

Para ilustrar esto, pondré un ejemplo que será más o menos conocido por todos. Cuando surgió el formato DVD, allá por los 90, las distribuidoras y productoras insistieron en que los DVD de películas, debían estar protegidos de alguna manera, para evitar que se puderan copiar. Finalmente se optó por un sistema de cifrado, llamado CSS (Content-Scrambling System), de forma que sólo los reproductores de DVD y el software autorizado pudieran descifrar los datos y visionar la película. Pero resulta que los programas legales que eran capaces de reproducir un DVD, eran todos para Windows o Mac. Un grupo de usuarios de otras plataformas (de los cuales el más famoso es Jon Lech Johansen por ser llevado ante los tribunales), ante la inexistencia de un software similar para otros sistemas operativos, se dedicaron a investigar cómo estaban cifrados los DVD y consiguieron reventar el cifrado mediante ingeniería inversa, creando un programa llamado DeCSS. Gracias a él, ahora se puede, por ejemplo, ver un DVD en Línux. Además, DeCSS permitió la proliferación de programas para "ripear" el contenido de un DVD de vídeo, es decir, extraerlo, descifrarlo y guardarlo en el disco duro. Y esto es algo que cualquiera puede hacer. Uno no necesita ser ningún experto para descifrar un DVD. Basta con tener un programita de esos.

Pues lo mismo pasa con los ataques a otros ordenadores. No es necesario ser un genio para hacerlo, sólo contar con los programas adecuados. Bueno, eso, y que la víctima tenga un sistema desprotegido, sin las protecciones más elementales, como un cortafuegos, y con un software lleno de agujeros de seguridad, como cierto navegador de una mulinacional de Redmont. Por supuesto, existen verdaderos hackers que no sólo crean sus propios programas para atacar sistemas, sino que son capaces de reaccionar a medida que encuentran trabas, pero incluso ellos, necesitan tiempo y trabajo en su propio ordenador para crear la herramienta adecuada.

miércoles, mayo 04, 2005

Triangulación

Independence Day (también conocida como ID4), es otra de esas películas de las que todo el mundo al menos ha oído hablar, y posiblemente haya visto la mayoría. Es además una de esas películas llenas de errores de bulto, como el famoso final en el que le cuelan a la nave madre alienígena un virus informático. Pero hoy, de lo que voy a hablar es de un error que habrá pasado desapercibido para gran parte del público. Poco antes del espectacular ataque alienígena, Jeff Goldblum y su papi van hasta la Casa Blanca. Una vez ahí, Goldblum saca una antena, la coloca sobre el capó del coche y se pone a teclear cosas en su ordenador portátil, y le dice a su padre que va a averiguar dónde está exactamente el presidente, triangulando la posición de su teléfono móvil. "¿Puedes hacer eso?" le pregunta el padre. "Cualquier técnico en antenas puede", contesta. Bueno, obviando la problemática de averiguar qué señal de entre todas es la que debe utilizar (es de suponer que dentro del edificio habría gran cantidad de teléfonos móviles en funcionamiento), cualquier técnico en antenas podría, con el equipo adecuado, pero además diría que tal y como se hace en la peícula es imposible triangular nada.

¿Qué es eso de la triangulación? Pues la triangulación es algo muy parecido la paralaje, que comenté en un envío anterior, con la diferencia de que no es necesario tener un "fondo" sobre el que medir. Aplicado a localizar una emisión de ondas de radio (como un teléfono móvil), es necesario disponer de dos antenas direccionales. ¿Qué es una antena direccional? Muy sencillo, es una antena que sólo capta emisiones en una única dirección. Eso quiere decir, que hay que orientarla en la dirección en la que se encuentra el emisor para poder recibir la señal. Con una antena de estas, podemos conocer la dirección en la que se encuentra el emisor, pero sólo eso. No podemos saber a qué distancia está. ¿Y qué hacemos? Pues muy fácil, utilizar una segunda antena a una determinada distancia de la primera, y medir la dirección en la que se encuentra el emisor desde ella. Si en un mapa trazamos sendas rectas desde cada antena, siguiendo las direcciones que hemos medido, el punto donde se corten será el lugar donde se encuentre el emisor.

Si sabemos un poco de trigonometría, no es necesario ningún mapa. La recta que une los dos puntos desde los que hemos medido, y las dos rectas que se cortan en el emisor, forman un triángulo. Conociendo uno de sus lados (la distancia entre nuestras antenas) y los dos ángulos contiguos (las direcciones que hemos medido) podemos conocer el tamaño de sus otros dos lados. Y por eso se llama a este método triangulación, como muchos habrán ya adivinado, porque se basa en "dibujar" un triángulo.

Y muchos se habrán dado cuenta también del error de la película. Se necesitan dos antenas algo separadas (cuanto más juntas, más precisa debe ser la medida), y en la película sólo se utiliza una. Bueno, para ser sinceros, se puede hacer sólo con una, pero para ello debemos realizar primero una medición, movernos hasta otro punto, y realizar una segunda medición. Con esto tendríamos el lado y los dos ángulos del triángulo. Y eso tampoco ocurre en la película, ya que el coche está quieto mientras Jeff Goldblum trastea con su portátil.

Nuevamente un caso de "oír campanas y no saber dónde". Se ve que al guionista de turno le sonaba eso de la triangulación, y lo metió en el guion sin encomendarse a nadie.

lunes, mayo 02, 2005

Yo sí conozco UNIX

Supongo que todo el mundo habrá oído hablar de Parque Jurásico, y que la mayoría habrá visto al menos la primera película. No, no voy a hablar de la clonación de dinosaurios a partir de ADN recuperado de mosquitos atrapados en ambar. Voy a comentar algo más conocido. El que haya visto la película (la primera),
recordará una escena en la que la nieta de Hammond, una supuesta experta en informática (algún día escribiré algo sobre estos absurdos topicazos), se sienta en un terminal de la red de ordenadores que controla el parque, y exclama "Sistema UNIX. Lo conozco". Bueno, el que realmente conozca algo de UNIX, supongo que se habrá hartado a reír, o se habrá llevado las manos a la cabeza (depende del estado de ánimo), al ver que en la pantalla aparecía un interfaz 3D, donde se veían carpetas en perspectiva, y un haz de luz que se movía para seleccionarlas.

Y es que el interfaz de UNIX, no se parece en nada a eso. El interfaz más habitual es una austera línea de comandos, donde se teclean instrucciones crípticas para cualquiera que no conozca UNIX. Así, por ejemplo, para listar el contenido de un directorio, hay que introducir el comando "ls", para copiar un fichero, "cp", y así. Algo parecido a la vieja consola de MS-DOS, pero mucho más compleja y potente. De hecho, es esta forma clásica de interactuar el motivo por el que su variante libre más popular, Linux, tiene colgado el sambenito de "complicado de usar", y "sólo para informáticos" (algo totalmente injusto, ya que desde hace algunos años, existen distribuciones de Linux sencillísimas de instalar y utilizar, con entornos de ventanas muy vistosos).

Es cierto que existen entornos de ventanas para UNIX, como el X-Window, e incluso gestores de escritorio como CDE. Pero lo único remótamente parecido es un interfaz 3D llamado FSN, que fue desarrollado por Silicon Graphics (SGI). Y este vistoso sistema tridimensional sólo funciona en IRIX (la variante de UNIX de SGI), que solo funciona en los servidores SGI, máquinas que son utilizadas sobre todo para crear imáneges y animaciones 3D (y por tanto, no pintarían nada en un sistema que gestione un parque con animalitos en cautividad). En cualquier sitio serio que utilice UNIX, normalmente se emplea la consola de comandos, ya que los interfaces gráficos consumen demasiados recursos (y más, teniendo en cuenta que la peli es de 1993). En mis 8 años de experiencia trabajando con ordenadores, sólo he visto una vez un servidor UNIX con el sistema de ventanas instalado.

Por otro lado, la niña, supuesta experta, lo único que hace es navegar por ese interfaz, buscando una carpeta con algún nombre que de a entender que contiene lo que buscan. Eso es algo que absolutamente cualquiera que alguna vez haya tocado un ordenador puede hacer, sobre todo con un interfaz como ese.

Resulta curioso que habiendo partcipado Michael Crichton en el guion, apareciera una escena tan fuera de lugar, ya que el libro explica muy bien y de forma que demuestra un gran trabajo de documentación, todo lo relativo al sistema informático del parque. Tal vez sea debido a algún acuerdo con la propia SGI, ya que las animaciones de dinosaurios se hicieron en máquinas suyas.