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miércoles, noviembre 19, 2014

Presentación en Madrid de «Las memorias de Klatuu»

Vais a disculparme por hablar una vez más de mi libro, pero creo que la ocasión lo merece. Aunque es algo que ya anuncié ayer en la web que tengo dedicada al libro, voy a repetirlo aquí, aprovechando que sois muchos los que seguís este blog, y os gusta la ciencia ficción.

Voy a hacer una presentación de «El viaje del Argos: las memorias de Klatuu» en Madrid, el sábado 29 de noviembre, a las 18:30, en la librería Akira Comics (Avenida de Betanzos, 74). Allí me podréis conocer en persona, y quien quiera podrá comprar un ejemplar, que dedicaré con todo el gusto del mundo. Animo a todo el que viva cerca de la Villa y Corte a venir.

Para los que tengáis hambre de mala ciencia, el fin de semana pasado vi la película Oblivion, e iba a dedicar una entrada al tema de la descturcción de la luna y su efecto sobre la Tierra, pero el profe de física se me adelantó hace más de un año (es el problema de no estar al día con los estrenos de cine). Así que mientras preparo otra cosa, podéis calmar vuestra ansia con dicha entrada.

jueves, noviembre 06, 2014

The Flash: El problema de la supervelocidad

Hace pocas semanas estrenaron en EEUU una nueva serie de superhéroes, The Flash, basada en el personaje de DC (concretamente en la encarnación de Barry Allen) y spin-off de la serie Arrow (a su vez basada en el superhéroe Flecha Verde). No es la primera vez que el hombre más rápido del mundo tiene su propia serie en TV, ya que en los 90 disfrutó de otra (como curiosidad, el protagonista de aquella serie, interpreta ahora al padre del protagonista de la nueva).

Una situación recurrente en la serie, es que el héroe salve a una persona con su supervelocidad, apartándola de un peligro inminente. En el primer episodio, por ejemplo, vemos cómo un ciclista es atropellado por un taxista, y cuando el pobre hombre es lanzado al aire por la fuerza del impacto, Flash lo agarra a supervelocidad y lo deposita en el suelo. Todo ello mostrado en «bullet time» para que veamos lo rápido que es el protagonista. La escena en cuestión aparece en la introducción de cada episodio, y podéis verla en Youtube.

El problema es que, en realidad, sería peor el remedio que la enfermedad. Como ya expliqué hace algunos años, lo que mata (o lesiona) son las aceleraciones (o deceleraciones) elevadas. Cuando un coche golpea a un peatón (vamos a centrarnos en el golpe en sí, e ignorar otros efectos dañinos como que las ruedas pasen por encima), parte del cuerpo de éste se ve sometido a una aceleración muy grande. Pasa de una velocidad muy pequeña (la que tuviera el peatón) a una muy elevada (la del coche) en un instante. Es esta repentina aceleración la que hace que huesos y otros órganos se rompan. Es como si el cuerpo fuera sometido a una fuerza repentina de mucha intensidad (de hecho, como sabéis, la fuerza es el producto de la masa por la aceleración).

Otro detalle importante es la superficie de contacto en el momento de la colisión. Se define la presión como el cociente entre la fuerza aplicada y la superficie sobre la que se aplica. Para una misma fuerza, cuanto menor superficie, más presión. Y es esta magnitud la que determina si un objeto que choque o ejerza fuerza sobre otro, rompe su superficie y penetra o no. Es decir, si se clava o no. Así, con la misma fuerza un cuchillo afilado puede cortar un tomate, mientras que otro romo no. O con la misma velocidad, si nos golpea un coche normal, nos embiste y lanza, pero si tiene un espolón en el morro, nos atraviesa.

En la escena de la serie, Flash se mueve a una velocidad muchísimo mayor que el taxi, y agarra al ciclista sin frenar, dejándole en un lado. En realidad, el mero hecho de intentar empujar al ciclista a esa velocidad, le habría producido unas lesiones muchísimo mayores que las que hubiera sufrido con el atropello.

En el cuarto episodio, se produce una situación aún más complicada. Un tren descarrila, y Flash saca a los pasajeros uno a uno, mientras el vagón da vueltas de campana (podéis ver ese fragmento en Youtube). En los planos bullet time, vemos el interior del vagón con cientos de cristales rotos cubriendo todo el espacio. No parece que Flash tenga especial cuidado en evitarlos, por lo que el efecto sería equivalente a ser acribillado por balas de cristal (que seguro que se clavan y desgarran tejidos).

Podemos pensar que uno de los poderes de Flash sea una especie de inmunidad propia a estos efectos (si no, no podría usar nunca su supervelocidad), pero a menos que dicho superpoder se propague por contacto a las personas a las que toca, el pobre Barry en realidad mataría a los que intenta salvar.

lunes, octubre 13, 2014

Piratas del Caribe: Volcando un barco

Cartel promocional de la película

Me he retrasado más de lo habitual en retomar el blog, pero aquí estamos de vuelta. Y lo haremos con una de las películas de la saga Piratas del Caribe. Concretamente con la tercera: En el fin del mundo. Ah, pero ¿tiene sentido hablar de mala ciencia en una pelicula con elementos sobrenaturales como seres mitológicos, dioses, maldiciones, muertos que vuelven del otro mundo y cosas así? Pues creo que en este caso concreto, sí, ya que hay una curiosa mezcla de buena y mala ciencia.

Veamos la escena. Los protagonistas tras rescatar a Jack Sparrow de una especie de «más allá», deben volver al mundo de los vivos. A partir de una especie de mapa mágico, Jack deduce que el barco en el que viajan, debe estar boca abajo en la puesta de sol, justo cuando se produce el famoso y esquivo rayo verde. Así que incita a la tripulación a recorrer la cubierta de un lateral a otro, haciendo oscilar el barco cada vez más. Cuando Barbosa se da cuenta de lo que pretende, baja a la cubierta inferior y da órdenes para dejar libre los cañones, balas y barriles de pólvora, para que se desplacen con las oscilaciones del barco. Finalmente, el barco vuelca, y al ponerse el sol (con su destello verde), se invierte todo, y se encuentran boca arriba en el mundo de los vivos.

Bueno, vamos a ver cómo funciona la física de un barco en flotación, a medida que desplazamos la carga. Hace tiempo expliqué nociones básicas de flotabilidad de una embarcación, donde vimos que hay que tener en cuenta dos puntos fundamentales. Uno es el centro de gravedad, que es el punto de aplicación de la fuerza de gravedad que empuja el barco hacia abajo. La ubicación de ese punto depende de la geometría del barco y de su distribución del peso. El otro punto es el centro de flotabilidad, que es el punto de aplicación de la fuerza correspondiente al principio de Arquímedes, que empuja el barco hacia arriba. La ubicación de este segundo punto depende únicamente de la geometría de la parte sumergida (es independiente de la distribución del peso).

En una situación normal de equilibrio, ambos puntos están en la misma vertical (idealmente, en algún punto de la línea central del barco). Las fuerzas son iguales, y de sentido opuesto, por lo que el barco permanece estático, en cuanto a flotabilidad se refiere.

Supongamos ahora que toda la tripulación se dirige al lado de babor (izquierda). Al cambiar la distribución del peso, el centro de gravedad se desplazará algo hacia ese mismo lado (hay más peso en ese lado). Como la geometría de la parte sumergida no ha cambiado, el centro de flotabilidad sigue en el mismo sitio. Tenemos ahora dos fuerzas iguales y opuestas, pero cuyos puntos de aplicación ya no están en la misma vertical. Esto es, un par de fuerzas, y produce una aceleración angular en el barco, que lo hace rotar sobre un eje longitudinal. Traducción: el barco se inclina hacia babor. Como el barco se inclina, la geometría de la parte sumergida cambia, y por tanto, el centro de flotabilidad cambia de posición. En un barco bien diseñado (esto es, que no vuelque a la mínima), al sumergirse más el lado de babor, el centro de flotabilidad se desplaza también hacia este lado, disminuyendo el par de fuerzas, hasta volver a encontrarse en la misma vertical que el centro de gravedad, momento en el que desaparece el par.

El barco no se detiene ahí. Ha adquirido un momento angular, por lo que seguirá inclinándose. Pero al hacerlo, el centro de flotabilidad continua desplazándose hacia babor (el centro de gravedad, sigue en el mismo sitio, ya que la tripulación se ha quedado en el borde), introduciendo nuevamente un par de fuerzas, pero esta vez, que se opone a la rotación adquirida. La velocidad angular disminuirá, hasta que el barco deje de inclinarse. Entonces, ese mismo par, hará que el barco comience a enderezarse. El centro de flotabilidad se desplazará ahora hacia estribor, hasta volver a estar en la misma vertical que el centro de gravedad. Nuevamente, la inercia hará que el barco siga enderezándose un poco, produciendo otra vez un par en sentido contrario. Así, el barco oscilará varias veces alrededor de la nueva posición de equilibrio.

Si cuando el barco ha alcanzado su máxima inclinación, la tripulación corre hacia el lado de estribor, el centro de gravedad se desplazará hacia estribor. Además, al estar el barco inclinado hacia babor, el centro de flotabilidad está desplazado hacia babor. La distancia entre ambos puntos es ahora mayor que antes, por lo que el par de fuerzas será también mayor. Esto hace que el barco no sólo se enderece más rápido, sino que se incline hacia el lado contrario (estribor). Al hacerlo con un par mayor, la aceleración es mayor, por tanto, también el momento angular. Traducción: el barco ha adquirido más inercia que antes, por lo que una vez se invierta el par, tardará un poco más en detenerse y comenzar a enderezarse. Esto implica que el barco se incline con un ángulo algo mayor que antes.

Repitendo la operación varias veces, conseguiremos que el barco se incline de un lado a otro, y que cada vez la inclinación sea mayor. Para toda embarcación, hay un ángulo máximo de estabilidad que, una vez traspasado, el barco vuelca. Esto es porque cuando inclinamos mucho un barco, parte del casco que debería estar sumergido, ya no lo está. La geometría sumergida cambia lo suficiente como para que el centro de flotabilidad se vuelva a acercar hacia el de gravedad, y cambie de lado. Esto es, si el barco se inclina hacia babor, llega un momento en el que en centro de flotabilidad se desplaza hacia estribor. Una vez está más a estribor que el centro de gravedad, el par de fuerzas se invierte, y en vez de enderezar el barco, lo hace volcar, hasta alcanzar una nueva posición de equilibrio, con el barco boca abajo.

Hay un factor que aún no he mencionado: la resistencia del agua. La fuerza de resistencia del agua se opone a todo movimiento, y es mayor cuanto mayor sea la velocidad. Esto pone un límite a la máxima oscilación que podemos obtener de esta manera. No estoy seguro de que el desplazamiento de unas pocas personas sea suficiente como para hacer volcar un barco de ese tamaño, pero no importa ahora.

Lo que sí quiero hacer notar es lo siguiente: en mitad del proceso, se deja suelta la carga de la cubierta inferior (aún por encima de la línea de flotación, ya que es por donde disparan los cañones), de forma que barriles, cañones y balas de cañón se desplacen libremente con cada inclinación. Se supone que eso facilita que con cada oscilación, la inclinación sea cada vez mayor, y en la peli vemos como la carga rueda de un lado a otro. Pero en realidad, esto no ocurriría.

Veamos por qué. Supongamos que la tripulación se desplaza a babor. El barco se inclina, hacia el mismo lado, y la carga se desliza también hacia babor. El centro de gravedad se desplaza a babor mucho más que antes, y el barco se inclina más. «¡Ah! Pero eso es lo que queríamos ¿no?». Sí. Pero ¿qué pasa cuando la tripulación vuelve a estribor? El centro de gravedad se desplaza a estribor, pero no tanto como antes, ya que tenemos la carga en el lado de babor. Es más, si la carga liberada pesa más que la tripulación (algo bastante razonable), el centro de gravedad ni siquiera llegaría a cruzar el centro del barco, y seguirá en el lado de babor, por lo que nunca podríamos volver a enderezar el barco. No digamos ya el inclinarlo hacia el otro lado.

Es posible seguir haciendo oscilar el barco, y aumentar la amplitud cada vez más. Pero dado que no podemos volver a inclinar el barco hacia el lado contrario (hacia estribor), la posición del barco oscilaría entre estar muy inclinado a babor, o poco inclinado a babor. Tal vez la mayor inclinación a babor producida por el peso adicional de los cañones, sea suficiente para hacer volcar el barco. Desde ese punto de vista, la escena de la peli tiene algo de buena ciencia. Pero la oscilación no se produciría tal y como nos la muestran, con el barco inclinándose de un lado a otro, y los cañones cambiando de lado en cada iteración, sino que el barco estaría siempre inclinado hacia el mismo lado, variando su ángulo con cada oscilación.

Supongo que alguno pensará «bueno, pero es que no están en el mundo real sino en algún lugar sobrenatural, donde tal vez las leyes de la física sean diferentes». Ya, pero entonces, tampoco serviría de nada el correr por el barco, ya que son esas mismas leyes las que harían que se inclinara.

Como curiosidad, para los interesados en el detalle, hay un análisis muy interesante, con estimaciones de peso dimensiones, resistencia del agua, etc, en la web Academia.edu.

Los diagramas son modificaciones sobre el original de Cmglee bajo CC BY-SA 3.0