El Código Da Vinci
A estas alturas supongo que habrá muy poca gente que aún no haya leído El Código Da Vinci. Podrá habérles gustado o no, pero casi todo el mundo lo habrá leído. ¿Y por qué hablo de él aquí si casi todas las críticas se refieren a inexactitudes históricas? Pues porque en un momento menciona algo que tampoco es del todo correcto desde un punto de vista científico: El protagonista, Robert Langdon, en un momento dado de la novela, dice que el planeta Venus traza la figura de un pentáculo o pentagrama, en su recorrido sobre la eclíptica. Y ese recorrido se repite cada 8 años. Esto no es totalmente cierto, o al menos, no tal y como se dice en el libro.Empecemos con unas nociones básicas de astronomía. La eclíptica es el plano que contiene la órbita de la Tierra alrededor del Sol, y por tanto, es también una línea imaginaria por la que se mueve el Sol visto desde la Tierra, con respecto al fondo de estrellas. Las órbitas de los otros planetas giran en distintos planos, pero salvo Plutón, son muy cercanos a la eclíptica, por lo que vistos desde la Tierra están relativamente cerca de dicha línea. En el caso de Venus, la inclinación del plano de su órbita con respecto a la eclíptica es de poco más de 3º.
Al igual que el resto de cuerpos vistos desde la Tierra, en el transcurso de un día, los planetas salen por el éste y se ponen por el oeste, debido a la rotación de nuetro planeta. Pero si observamos un planeta cualquiera noche tras noche, descubriremos que se mueve con respecto al fondo de estrellas, avanzando en la misma dirección. Ocasionalmente, durante varias noches, parece que se detiene y retrocede, para después volver a avanzar. Esto es debido a que no sólo los planetas se mueven alrededor del Sol, sino también la Tierra. La combinación de movimientos de nuestro planeta y del que observamos, hace que desde nuestra perpectiva los planetas parezcan dar estos pasos atrás.Parece bastante obvio que, en estas condiciones, muy dificilmente puede ningún planeta trazar un pentagrama. Pero he dicho que no es totalmente cierto. ¿Quiere esto decir que hay algo de verdad? Más o menos. Venus tarda 224,7 días en dar una vuelta alrededor del Sol, por lo que en 8 años, Venus completa 13 órbitas. Esto quiere decir que cada 8 años, Venus parece realizar el mismo movimiento. Pero dado que la Tierra se mueve, desde nuestro punto de vista, el tiempo que tarda Venus en volver a colocarse en la misma posición con respecto al Sol y la tierra es de 583,92 días. Esto es lo que se conoce como periodo sinódico. Para entenderlo mejor, si miramos a Venus en el momento de su máxima separación angular (o elongación) con respecto al Sol (Venus está más cerca del Sol que la Tierra, por lo que su elongación tiene un valor máximo), pasarán 583,92 días hasta que volvamos a ver a Venus en su máxima elongación a ese lado del Sol (lógicamente, tendrá otro momento de máxima elomgación, en el lado opuesto del Sol, siempre desde nuestra perspectiva)
¿Y? Pues si multiplicamos por 5 el periódo sindódico, nos da 8 años. Esto es, cada 8 años, Venus parece dar 5 vueltas alrededor del Sol, visto desde la Tierra. Y aquí está el número mágico: 5. Si observamos 5 elongaciones máximas al oeste del Sol de forma consecutiva, habrán transcurrido 8 años, y las posiciones se pueden unir formando un pentagrama. Un pentagrama irregular, dicho sea de paso, como puede observarse aquí. Y eso es todo. Venus no traza ningún pentagrama. Simplemente, visto desde la Tierra sifre cinco ciclos cada ocho años, de forma que las elongaciones máximas están separadas formando una curva cerrada. Con esos cinco puntos podemos trazar un pentagrama, pero también un pentágono, o cualquier figura que se nos ocurra con cinco puntos.
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