Búsqueda

jueves, enero 29, 2009

Colores primarios

Imagino que la mayoría de vosotros conocéis el concepto de color primario y color secundario. En el colegio nos enseñaron que un color secundario se puede obtener a partir de la mezcla de dos primarios. Sin embargo, en muchos casos esa enseñanza se impartió de forma incompleta. Si os preguntara cuáles son los tres colores primarios, estoy seguro de que muchos de vosotros responderíais sin dudar, que son el rojo, el amarillo y el azul. También estoy seguro de que algunos otros responderíais que son el rojo, el verde y el azul. Y seguro que habrá quien conteste que «depende». Los de este último grupo ya imaginarán de qué voy a hablar.

Cuando yo iba al colegio (no sé cómo estará la cosa ahora), el único contacto que teníamos con los colores era en la asignatura de dibujo. Ahí nos explicaban que existían tres colores primarios: el rojo, el amarillo y el azul. El resto de colores se podía obtener mezclando esos tres. Si mezclábamos azul y amarillo, por ejemplo, obteníamos verde; y esto es algo que cualquiera puede comprobar con lápices de colores, ceras o pintura. Sin embargo, cualquiera que haya utilizado algún software de dibujo o retoque fotográfico, y haya accedido a la herramienta para seleccionar colores, habrá comprobado que todos los colores se puede obtener mezclando rojo, verde y azul. Es decir, son los colores primarios. El amarillo, sin embargo, sería un color secundario, ya que se obtiene combinando el rojo y el verde. Y lo mismo dirá quien tenga relación con el mundo audiovisual.

¿Qué ocurre aquí? ¿Cuáles son realmente los colores primarios? Para responder a esta pregunta, hay que recordar qué es el color, y cómo lo percibimos. Como sabéis, la luz visible corresponde a una parte del espectro electromagnético. Ya expliqué en alguna ocasión que cada color corresponde a un intervalo de frecuencias muy concreto. De menor a mayor frecuencia, encontramos el rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta: los colores del arco iris (sí, he omitido el añil; tal vez algún día hable de eso). Nuestros ojos son unos sensores de luz, que reaccionan dependiendo de la intensidad y la frecuencia de la misma, convirtiendo los estímulos luminosos en información, que es enviada al cerebro para su proceso.

Pero resulta que nuestro ojo no es un espectroscopio con demasiada resolución en lo que a frecuencias se refiere. La detección del color la realizan unas células llamadas conos, que reaccionan ante determinado rango de frecuencias. Y resulta que sólo tenemos tres tipos de conos, que reaccionan ante el rojo, el verde y el azul. Entonces ¿cómo vemos los demás colores? Bueno, cuando decimos que un cono reacciona sólo ante un color, estamos exagerando un poco. Los conos reaccionan ante un rango más amplio de frecuencias, pero tienen una respuesta máxima en una frecuencia determinada. Así, los conos «rojos», no sólo reaccionan ante la luz roja, sino también ante la naranja y amarilla, aunque en menor medida. Lo mismo ocurre con los otros dos tipos de conos, y el resto de colores. Cuando llega luz amarilla a nuestro ojo, los conos rojos y verdes se excitan, y nuestro cerebro interpreta esa combinación como correspondiente al amarillo.

Esto tiene como consecuencia algo muy interesante. Si a nuestros ojos llega una combinación de luz roja y verde, ambos tipos de conos se excitan, y nuestro cerebro lo interpretará como amarillo, pese a que no estamos recibiendo nada en el rango de frecuencias correspondiente al amarillo. Es decir, no somos capaces de distinguir entre luz amarilla y una mezcla adecuada de luz roja y verde, aunque sean cosas completamente diferentes. Es por esto que podemos engañar a nuestros ojos (y por tanto, a nuestro cerebro), y generar toda la gama cromática que podemos percibir (o casi; ya lo veremos), utilizando únicamente mezclas de luz roja, verde y azul (obviamente, variando sus intensidades para generar los distintos colores). Por eso se les llama colores primarios. Y de hecho, así es como funciona una televisión o un monitor de ordenador. La pantalla está dividida en diminutos puntitos, que sólo pueden emitir luz roja, verde o azul.

Detengámonos un momento para estudiar la mezcla de colores, y descubrir algo interesante. Como he dicho, combinando luz roja y verde, percibimos amarillo. Mezclando luz verde y azul, percibimos un azul celeste o aguamarino, denominado cian. Mezclando luz roja y azul, percibimos lo que llamamos magenta. Y he aquí lo curioso, y es que el magenta no corresponde a ningún color espectral, es decir, un rango de frecuencias concreto (como ocurre con el amarillo, por ejemplo). Fijáos que es una especie de violeta rojizo (rosado, más bien). Estaría entre el rojo y el violeta. Pero estos colores son los extremos del espectro visible, y el magenta no corresponde a ninguna frecuencia entre estos extremos. Es un color «inventado» por el cerebro, y al hacer de transición entre el violeta y el rojo, nos permite organizar los colores en lo que se denomina rueda o círculo cromático. Sin este color, no podríamos «cerrar» el abanico de colores, y tendríamos una «recta cromática» en vez de un círculo.

Y hablando del violeta ¿Cómo lo percibimos si nuestro cono receptor de más alta frecuencia está en el azul? ¿Cómo lo obtenemos combinando los colores primarios mencionados? Bueno, cuando mencioné que mezclando luz roja, verde y azul, podíamos obtener toda la gama cromática percibible, añadí un «casi». El violeta espectral, es decir, el violeta que corresponde a determinado rango de frecuencias del espectro, el violeta «de verdad», para entendernos, no es reproducible mediante este sistema. Y esto será una sorpresa, pero implica necesariamente que el violeta no es exactamente reproducible en una televisión o pantalla de ordenador. Podemos aproximarnos mucho, pero no obtener el tono exacto.

¿Y qué pasa con lo que nos enseñaron en el colegio? ¿Acaso no es empíricamente comprobable que mezclando pintura amarilla y azul obtenemos verde? Bueno, fijáos que siempre hemos estado hablando de luz. Al mezclar luces de colores diferentes, estamos añadiendo componentes de diferente frecuencia. Un objeto que no emite luz por sí mismo, es visible porque refleja la luz que recibe de otro sitio (bueno, y porque bloquea la luz que pueda tener detrás). Cuando vemos un objeto de color rojo, lo que ocurre es que sólo refleja la luz roja, y absorbe las demás. Si mezclamos pigmentos de distintos colores, el resultado final será un pigmento que refleje mayoritariamente aquellas frecuencias que ya reflejaban los pigmentos originales. Así, una pintura que refleja la luz verde y la azul, la percibimos como cian. Un pigmento que refleja la luz roja y la verde, lo percibimos como amarillo. Si los mezclamos, obtenemos uno que sólo refleja la luz verde. Fijáos que en vez de añadir componentes, los estamos «restando». Así, tenemos que el rojo, verde y azul son colores primarios aditivos (pues al combinarlos, las frecuencias se «suman»), mientras que el cian, magenta y amarillo son colores primarios sustractivos (puesto que al combinarlos, las frecuencias se «restan»). En una mezcla aditiva, el color resultante es más luminoso, mientras que en una mezcla sustractiva, el resultado es más oscuro (algo lógico, pues estamos añadiendo luz en el primer caso, y quitándola en el segundo). Otra forma de denominarlos, es mediante las siglas de los nombres de los colores en inglés. Así, al modelo de mezcla aditiva se le denomina RGB (Red, Green, Blue), y al de mezcla sustractiva se le denomina CMY (Cyan, Magenta, Yellow), aunque en el mundo de la impresión a color, se denomina CMYK, ya que se le añade el negro (la K, es de key, por motivos históricos, o bien de black; no lo sé a ciencia cierta), puesto que obtener el negro a partir de la mezcla de pigmentos no ofrece resultados óptimos (y es un color muy usado en impresión).

¡Hey! Un momento. Si los colores primarios sustractivos son cian, magenta y amarillo ¿qué pasa con lo que nos enseñan en el colegio? ¿Está mal? Pues aunque pueda sorprender a muchos, en cierta forma sí. El modelo RYB, que es como se le denomina (¿imagináis por qué?) se basa en teorías del color del siglo XVIII, y hoy se sabe que es incorrecto. Sin embargo, imagino que por inercia social, y porque sirve para obtener una gran gama de colores, se sigue utilizando actualmente en pintura, y es el que se enseña en el colegio.

Resumamos un poco, para no perdernos. Tenemos tres modelos diferentes de combinación de colores (y por tanto, tres grupos de colores primarios): el modelo aditivo o RGB, utilizado en informática, vídeo e iluminación; el modelo sustractivo o CMYK, utilizado en impresión; y el modelo clásico o RYB, utilizado en pintura.

Tras toda esta parrafada (otra vez demasiado larga, prometo enmendarme), no puedo evitar una reflexión, que tiene un poco que ver con el último artículo (en realidad con los comentarios, más que con el artículo en sí). Hemos visto que percibimos la mezcla de luz roja y verde como luz amarilla. Percibimos de igual forma dos realidades diferentes, lo que corrobora la idea de que el mundo que percibimos no corresponde necesariamente con el mundo real. Pero ahora preguntaos ¿cómo sabemos que existe esta diferencia, si nuestra vista no es capaz de distinguir los dos casos? Pues gracias a la ciencia. La ciencia nos permite entre otras cosas, construir aparatos para superar las limitaciones de nuestros sentidos (sabemos que la materia está formada por átomos, aunque no podamos verlos). Nos permite también contrastar nuestra concepción del mundo con la realidad (mediante la experimentación, elemento fundamental del método científico). Así pues, aunque nuestra percepción del mundo no corresponde necesariamente con la realidad del mundo, la ciencia nos acerca hacia esa realidad.

Actualizacion (24/08/2009): Uno de vosotros (gracias Guille) me ha hecho ver que el cono «rojo», en realidad es más sensible al amarillo (algo verdoso), por lo que el modelo RGB es igual de «incorrecto» que el RYB. En realidad, cualquier modelo con tres colores primarios nunca abarcará todos los colores perceptibles por el ojo. Citando a Guille, «estamos planteando un triángulo en una superficie que no es triangular». Espero ampliar esta problemática en una futura entrada.

47 comentarios:

  1. Debe ser la entrada que menos me gustó desde que sigo este blog. Claro, que llegar a casa después de un día algo durillo y volver a leer la teoría del color que di en clase hace unos años, como que no se hace del todo ameno jaja.

    Un apunte. La K del CMYK. Realmente no se sabe a ciencia cierta si viene de Key o de black (que no podría ser B, evidentemente, y se escogió la última letra). Lo demás, pues como siempre (espero), correctísimo. Porque para un día que se perfectamente de lo que hablas, pues como que no me hace falta creerte a pies juntos todo lo que dices :P

    ResponderEliminar
  2. Fantástico :)

    Variado, ameno, y terriblemente divulgativo. Da gusto leerte de nuevo, espero que sigas podiendo escribir asiduamente.

    Por cierto, hace unos... 13 años, en BUP yo di ambos modelos, el CMY y el RBG, el primero para los trabajos prácticos y el segundo solo en textos teóricos, pero vamos, que nos hablaron de ambos y sus "ámbitos" (tinta - luz).

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Muchísimas gracias por este texto. Aparte de la información sobre el color en sí, me ha hecho reflexionar mucho sobre las longitudes de onda y como nuestro cuerpo utiliza el mínimo de energía para cubrir la mayor parte de las situaciones posibles (o lo he interpretado yo así).

    Y lo que me voy a reir al poder explicar científicamente a alguna amiga que yo me sé que, efectivamente, el magenta no existe!!!

    ResponderEliminar
  4. Hacía mucho que no entraba en este blog (típico favorito que tienes olvidado) y te puedo asegurar que me alegro de haber entrado hoy.
    Da gusto leerte y el tema me ha parecido de lo más interesante.
    Enhorabuena y sigue así. Prometo enmendarme y entrar más a menudo.
    Un saludo.

    PD: Soy un poco maniático de la ortografía y da gusto leer un texto tan largo y no encontrar ninguna falta (por lo menos a mí no me ha "chocado" nada). Esto es algo que no abunda en Internet...

    ResponderEliminar
  5. Maravilloso. Te iba a comentar que siempre había supuesto que la "K" de CYMK era de "blacK", pero Ayel se me ha adelantado. Por lo demás, chapeau!

    ResponderEliminar
  6. Pues vuelvo a decir que es largo pero que no me importa, y seguro que a muchos otros tampoco. También este ha sido ameno. ^_^

    Cuando era un niño pequeño y me explicaron los colores primarios (siempre Rojo, Verde y Azul, por cierto Ô_O), poco después en clase de dibujo necesité pintar algo de blanco pero no tenía, así que intenté crearlo mezclando los colores como me habían explicado. El resultado fue un borrón marrón oscuro. En cuanto llegué a casa me puse a investigar a ver porqué no obtuve el blanco y así descubrí los primarios sustractivos. Y es que la Enciclopedia Temática CIESA es uno de los mejores inventos (y la paciencia materna y paterna también ^_^ ).

    ResponderEliminar
  7. Gracias.

    Realmente es genial poder leer esto, te sigo desde hace unas 6 semanas y siempre me pregunto ¿Cómo sabe todo esto?, aunque la pregunta seria ¿Porqué olvide eso...?

    gracias,

    pd: ¿Podrias hacer comentarios relativos a la ingenieria electrónica?

    Por ejemplo me viene a la mente algo tan sencillo, cuando nos dicen que el flujo de electrones es del polo positivo al negativo, cuando enrealidad es el de los huecos.

    ResponderEliminar
  8. Plas, plas, plas. Excelente entrada. Enhorabuena.

    ResponderEliminar
  9. Soy daltonico y mucha gente no hace más que preguntarme como veo las cosas, la verdad es que he reenviado este articulo para que la gente piense un poco acerca de los colores.
    Me ha gustado.
    Un saludo
    Carri

    ResponderEliminar
  10. En el espectro de colores se te ha olvidado el Octarino :P. Felicidades por tu blog.

    ResponderEliminar
  11. Me ha gustado mucho el artículo. No sabía lo del magenta, pero siendo informático como soy, me he puesto a darle vueltas y creo que podría ser algo más que un color inventado ante el estímulo de los conos rojo y azul. En realidad es una explicación especulativa que me gustaría contrastar con vosotros.

    Por lo que he leído, el ojo, al percibir frecuencias con los conos, parece que realiza sumas y no medias aritméticas o ponderadas dependiendo de la saturación. Eso me lleva a pensar en que una suma de dos cifras de un dígito, es decir, de 0 a 9, puede generar una suma de uno o dos dígitos, es decir, de 0 a 18. Vamos a ponerlo más fácil y hagamos la suma de cifras del 1 al 10.

    Si pensamos que el rojo es el 1, el violeta o azul el 10 y el negro el 0, podríamos pensar que al sumar el rojo y el azul tendríamos un 11 que se sale de la escala inicial. Es decir, estaría fuera del espectro visible como ocurre.

    Así mismo, la forma de obtener el blanco sería la suma de los 3 colores básicos y eso generaría que sería 16,5. Lo que sería más o menos proporcional a la escala de color tomando el verde como 5.5 para que se encuentre entre el azul y el rojo.

    Si el azul se tomase como 9, como comenté antes de "simplificar" el ejemplo, la proporción sería más precisa.

    Desarrollando esta impresión, me hace gracia ver que parece que el cerebro otorga pesos a los colores. Algo parecido al sistema binaro natural teniendo que el azul es el bit de mayor peso, el verde el de peso intermedio y el rojo el de menor, tal y como ocurre con las frecuencias. O tal vez sería al revés, como ocurre con las longitudes.

    Ahí queda eso. Espero vuestras correcciones. :)

    ResponderEliminar
  12. Jejeje yo también estaba pensando en el octarino hasta leer sobre el magenta.

    Muy buen artículo, me ha hecho pensar en el 'truco' de hacer una mezcla de colores aditiva a partir de pigmentos: el viejo trompo multicolor que al girar parece blanco.

    ResponderEliminar
  13. Tengo una duda... Un objeto azul, por ejemplo, absorbe toda la luz excepto la azul, que la refleja. Entonces, cuando vemos un objeto magenta, ¿qué luz está reflejando? ¿a qué frecuencia correspondería?

    ResponderEliminar
  14. Así pues, aunque nuestra percepción del mundo no corresponde necesariamente con la realidad del mundo, la ciencia nos acerca hacia esa realidad.

    ¡Efectívamente!, la clave está en ese nos acerca puesto que , al fin y al cabo, la realidad no deja de ser un noúmeno al que sólo podemos conocer a través de sus fenómenos, de sus manifestaciones.

    Por otro lado, la ciencia no es más que un conjunto de leyes aglutinadas en torno a unas teorías que denominamos científicas. A lo más que puede aspirar cualquier científico es a comprobar que esas teorías (construcciones de nuestra mente) son coherentes entre sí y que dan razón de los fenómenos que percibimos (incluso de los que percibimos gracias a la técnica).

    Pero, incluso con la ciencia, seguimos sin salir del ámbito de los fenómenos: La ciencia nos acerca a la realidad, sí, pero ésta sigue sin dejarse atrapar del todo.

    Un diez, D. Alfonso.

    P.D: Yo era de los pringados que pensaba que sólo había tres colores primarios y ,para colmo, creía que el válido era el modelo RYB. ¡Qué ignorante es uno!

    ResponderEliminar
  15. Hola, magnífica entrada, pero no entiendo la diferencia entre colores aditivos y sustractivos. ¿Qué más me da que el rojo me llegue al ojo de una manera o otra (desde ua pantalla de TV o un dibujo)? Sigue siendo una onda electromagnética con las mismas características...

    ResponderEliminar
  16. La frecuencia de onda es la misma de lo contrario no percibiriamos ese color pero el origen no es el mismo.
    Un ejemplo sencillisimo dos locomotoras tienen que arrastrar 100 carros, la primera tiene 130 y la segunda setenta por logica se le pasan 30 carros a aquella que esta por debajo de 100 y asi se consigue la meta.
    Es decir en el primer caso sustraimos para ñadir en el segundo asi pasa con las frecuencias dependen de su origen si es un monitor se añaden los colores si es material impreso se restan.

    ResponderEliminar
  17. Muchas gracias, siempre he querido saber las diferencias entre el modelo RGB y el CYMK y el que estudiamos en colegio.

    ResponderEliminar
  18. Buen artículo. Iba a hacer una serie de matizaciones, pero ya las han hecho más arriba :)
    Con el modelo que nos enseñaron en el colegio, pasa como con lo que nos enseñaron acerca del ojo, "funciona como una cámara oscura, como una máquina de fotografiar", cosa que Ocularis ya ha mostrado que no es cierto. Sin embargo, cambiar esos modelos cuesta mucho, muchísimo.s

    ResponderEliminar
  19. Me ha parecido bastante interesante el articulo, aunque muchos puntos que se tocan en el ya los conocia, pero me parece genial para dibulgar algunas ideas.

    Bueno en el articulo dices mas o menos algo así que se emplea el CMY pero en cambio en imprenta se usa CMYK, son dos sistemas distintos pero a la vez similares, sino prueba en algun software introducir un color en CMY y despues pasarlo a CMYK, no será exactamente igual(si contiene negro a la hora de imprimir).

    El sistema CMYK surgio despues de plantear muchas teorias como poder representar o obtener un negro puro, porque al mezclar el cian, magenta y amarillo no da un negro puro sino un tono marron oscuro, por decirlo algun modo.

    Saludos, Alex

    ResponderEliminar
  20. Si se midiera la frecuencia de la luz reflejada por la mezcla del azul y el amarillo, ¿se obtendría la frecuencia que corresponde al verde o se obtendrían dos frecuencias diferentes correspondientes al azul y al amarillo?

    ResponderEliminar
  21. Los poderes económicos son los primeros simpatizantes de un sistema político que les permite la obtención de rendimientos abrumadores. No es, pues, de extrañar que las medidas políticas para frenar la crisis internacional, originada por la avaricia y ambición desmedida, hayan sido destinar cantidades económicas desorbitadas hacia las instituciones financieras con el propósito de desbloquear la falta de liquidez y facilitar la concesión de créditos a los sectores sociales que lo precisen (Me pregunto que porcentaje de las cantidades económicas ofertadas por el Estado y recibidas por las instituciones financieras, llegarán a la sociedad…¿el 50%, el 75%...?) Esta medida, aprobada por expertos en economía, encierra en sí misma un trasfondo de inmoralidad: 1) Si el Estado se endeuda para ofrecer créditos astronómicos a las instituciones financieras, ¿serán éstas las que hagan frente a la deuda contraída por el Estado, o recaerá el pago de la deuda sobre toda la sociedad, cuya mayoría no resulta, ni real ni directamente, beneficiada por las medidas económicas adoptadas? y 2) Las cantidades económicas percibidas por las instituciones financieras, ¿las han recibido para ser distribuidas sin ánimo de lucro, o con la finalidad de obtener un rendimiento económico? Si la razón es esta última, entonces se está cometiendo un acto de cooperación mercantilista del Estado con estas instituciones. El Estado, que es la representación de toda la sociedad, se convierte así en proveedor económico de las sociedades financieras, propiedad de economías particulares, que van a obtener un rendimiento económico negociando con la misma sociedad que les ha suministrado los fondos… te presto cien millones al 2% de interés, para que cuando necesite un millón me lo concedas al 4%... absurdo, demencial y kafkiano.

    cienciafalsa-religion.blogspot.com

    ResponderEliminar
  22. Muy interesante, de verdad.
    Sólo decir que a mí toda la vida me han enseñado que lso oclores priamrios eran, no cyan, amrillo y rojo, sino cyan, amarillo y magenta.

    ;)

    ResponderEliminar
  23. Ya lo siento, Alf, pero a la luz de los comentarios me parece que este artículo no es lo bastante bueno...

    ResponderEliminar
  24. Me apunto lo de la "K" del CMYK.

    No sabía lo del magenta, pero siendo informático como soy, me he puesto a darle vueltas y creo que podría ser algo más que un color inventado ante el estímulo de los conos rojo y azul. En realidad es una explicación especulativa que me gustaría contrastar con vosotros.

    La he leído varias veces, pero no acabo de entenderla bien. En cualquier caso, es todo mucho más simple. Hay dos tipos de colores: espectrales y no espectrales.

    Los colores espectrtales corresponden a una frecuencia (o longitud de onda) dentro del espectro visible, y son los que vemos en el arco iris.

    Los colores no espectrales no corresponden a una única frecuencia, sino a la combinación de más de una. Podemos pensar en ellos como colores "inventados" por nuestro cerebro. Y no sólo es el magenta, sino colores tan habituales como el marrón, o el blanco.

    Y cuando digo "inventados" no quiere decir que no sean reales, sino que no corresponden a una única frecuencia. Es decir: toda frecuencia del espectro visible corresponde a un color, pero no todo color corresponde a una única frecuencia.

    Un color espectral puede "simularse" mediante la combinaciones de varios, pero eso es por cómo funciona nuestro ojo. No quiere decir que las frecuencias se ponderen, ni se sumen algebraicamente. Es nuestro ojo el que no sabe distinguir entre una cosa y la otra. Cuando vemos algo amarillo, puede que estemos recibiento un haz de luz con una frecuencia en el rango del amarillo, o puede que estemos recibiendo un haz formado por varias frecuencias.

    Visto desde el punto de vista del ojo, un color es una excitación determinada de los conos. Una combinación de excitaciones de los tres tipos de conos, es procesada como un color. Y no importa su origen.


    Si se midiera la frecuencia de la luz reflejada por la mezcla del azul y el amarillo, ¿se obtendría la frecuencia que corresponde al verde o se obtendrían dos frecuencias diferentes correspondientes al azul y al amarillo?

    Una buena pregunta. Y no tiene fácil respuesta (bueno, yo no la tengo).

    Porque también hay que pensar lo siguiente: los pigmantos que mezclamos (azul y amarillo, en este ejemplo), ¿reflejan cada uno una única frecuencia, o varias? Por ejemplo, el pigmento amarillo, ¿refleja una frecuencia en el rango del amarillo, o dos frecuencias, una en el rango del rojo, y la otra en el del verde?

    ResponderEliminar
  25. Se me olvidaba esto:

    Por ejemplo me viene a la mente algo tan sencillo, cuando nos dicen que el flujo de electrones es del polo positivo al negativo, cuando enrealidad es el de los huecos.

    Bueno, espero que nadia diga eso :-) Lo que sí ocurre es que en diagramas, y ecuaciones eléctricas, se suele considerar que la corriente va del polo positivo al negativo. Esto es por motivos históricos, ya que cuando la electricidad estaba en pañales (muy apropiado, debido a cierta cita atribuida a Faraday), se pensaba que las cargas portadoras libres eran positivas, y por tanto viajaban del polo potitivo al negativo. Y aunque sepamos desde hace mucho que no es así, a la hora de abstraerlo matemáticamente, si lo único que nos importa son los efectos "macroscópicos" (es decir, no nos metemos en el mundo cuñantico), pues no importa.

    Puede ser un buen tema para un artículo, así que tomaré nota.

    Para abrir boca, puede servir algo que publiqué hace tiempo: http://www.malaciencia.info/2006/09/core-unobtanium.html

    ResponderEliminar
  26. Como siempre genial, Alf. Yo soy de los que le gustan que tus posts sean largos (ojalá nunca acabaran).

    ResponderEliminar
  27. Un artículo excelente, al menos a mí me has acertado de lleno en una laguna. Gracias.

    ResponderEliminar
  28. Tienes invitados ilustres, Alf, el del troncho copipegado de ahí arriba es Antonio Ruiz Palacín, famoso por su libro La última teoría geocéntrica. Pena que lo suyo no llegue ni a ser mala ciencia...

    ResponderEliminar
  29. Muy bueno, leí mil veces sobre el tema, pero es la primera vez que puedo jactarme de haberlo entendido. Excelente blog.

    ResponderEliminar
  30. Siempre pensé que el hablar de rojo-amarillo-azul como primarios se debía a que tanto "rojo" como "azul" denotaban una extensión de significados que incluía "púrpura" en caso del rojo y "celeste" en el caso del azul...
    Al menos en mi caso, "azul" es el color del cielo, que, desde luego no es el "azul" de los pintores, ni el "100% azul" de los impresores, ni la "frecuencia azul" de los científicos...

    Un estudio de lo denotado por los nombres de los distintos colores (en el lenguaje no técnico) en distintos idiomas sería interesante...

    ResponderEliminar
  31. Por cierto, supongo que lo que detectan los conos serán armónicos, ¿no?

    ResponderEliminar
  32. Mi última lección sobre los colores primarios, estaba incompleta, así que tomaré tu explicación como una puntualización a las palabras de aquel profesor "¿se acuerdan de aquello de mezclar los colores y salen otros, lo del disco de colores que cuando gira parece blanco? pues como hemos perdido muchos días con lo de la huelga eso lo damos por sabido y pasamos al siguiente tema"
    Atendiendo a la explicación del texto me interesa la función que realizan los conos , si se detectan tal variedad de colores y sólo hay tres pigmentos parece probable un fenómeno de suma y resta de frecuencias , por eso dos colores dan un tercero intermedio, por ejemplo rojo y amarillo naranja de frecuencia intermedia.asi azul y rojo dan un color inexistente se trataría de una resta desbordada.

    ResponderEliminar
  33. La verdad es que no es tan importante la suma o resta de colores (que lo es) para explicar el fenómeno de la visión.

    Para explicar la multiplicidad de los colores que percibimos tenemos también que observarnos a nosotros mismos. Hay una cosa que se llama umbral de percepción que explicaría porqué vemos la frecuencia del naranja (luz pura naranja) cuando no tenemos conos para ver esa frecuencia. Es aquí donde entran en juego los umbrales de percepción. El naranja, no siendo puramente rojo estimula débilmente en los conos receptores del rojo, de la misma manera que interactúa más débilmente aún en los conos receptores del verde. Si la luz fuera amarilla ambos tipos de receptores serían estimulados con prácticamente igual intensidad (ni mucha ni poca, ya que cada uno reacciona a máxima potencia en la frecuencia que le corresponde). Estos umbrales hacen posible que se estimulen, aunque sea débilmente, nuestros conos.

    Pero al igual que podemos percibir colores puros cuyas frecuencias estimulan con diferente intensidad nuestros diferentes conos, podemos con distintos colores estimular nuestos conos para que formen un color. Podemos por ejemplo poner un foco rojo y uno verde de menos potencia para que sus dos frecuencias sean recibidas por sus respectivos conos formandonos el color naranja (o el amarillo si ambos tuvieran la misma potencia ya que ambos tipos de conos serían estimulados por igual tal y como ocurre con las luces de más o menos una única frecuencia).

    La verdad es que D. Alfonso lo ha explicado a la perfección y no voy a seguir con lo de los colores tipográficos.

    La clave de tal variedad de percepciones no está en la frecuencia de la luz (que también, porque sin ella veríamos menos que un gato de escayola), sino que está en los umbrales de percepción que hacen posible que veamos esas frecuencias que no tendríamos porqué ver al no tener más que tres tipos de conos.

    No sabemos si existen realmente los colores como los vemos, sólamente sabemos que interpretamos estímulos de una determinada manera (de un determinado color). Verdes-azulados pueden ser interpretados como azules-verdosos por otra persona (emitiendo la misma luz) porque no tenemos todos los mismos conos ni tenemos los mismos umbrales.

    Y por otro lado, el que podamos interpretar distintos estímulos como un único y determinado color me lleva a pensar que lo más seguro es que éstos no existan, pero nunca se sabe. Como dije más arriba, la realidad no se deja atrapar del todo.

    (Lo siento, pero en todo conocimiento hay un objeto que es conocido y un sujeto que es igual de importante)

    ResponderEliminar
  34. P.D: Como se puede colegir, para mí, el magenta es tan inventado como el resto de los colores.

    N.B: Cuando hablo de colores hablo de interpretaciones de frecuencias, no de frecuencias.

    ResponderEliminar
  35. Excelente, un articulo excelente. Soy diseñador gráfico y realmente me ha dado una perspectiva nueva sobre el color. Gracias y sigue haciéndolo tan bien.

    ResponderEliminar
  36. Excelente artículo.
    Creo que mucha gente no se ha dado cuenta de que NO está explicando lo mismo que vimos todos en el colegio.
    He estudiado Bella Artes, incluso en la asignatura de color de esta facultad se siguen explicando mal los modelos de color. Ya me hubiera gustado que alguien me hubiera explicado entonces algunas cosas que me ha llevado tanto tiempo darme cuenta por mi mismo y que aquí se explican.
    Para mi, la clave es prescisamente que nuestro ojo es un sistema "imperfecto" incapaz de distinguir por ejemplo un amarillo con una única longitud de onda de una mezcla adecuada de distintas longitudes. Siendo además muchas las combinaciones de longitudes para lograr que nuestro ojo perciba lo mismo.
    Con los 3 primarios luz que habitualmente utilizamos se pueden lograr casi todos los colores, pero también con otros 3 primarios convenientemente espaciados dentro del espectro. De hecho los que utilizamos ni siquiera coinciden con los picos de respuesta de los conos.

    También comentar que el "espacio" que queda entre los picos de respuesta de los conos alrededor de los 500nm se corresponde a la longitud de mejor de respuesta de los bastones. Si superpones su curva a la de los conos queda una imagen muchos más "convincente" de como el ojo cubre todo el espectro visible. Aunque los bastones en principio sólo captan la luminosidad, de alguna forma complementa este espacio dejado por los conos, aunque provoca que nuestra visión dependa en muchos sentidos del color de la luz.

    ResponderEliminar
  37. Muy bueno!

    Estudio química y una pate importante de nuestra formación tiene que ver con el electromagnetismo y la luz, así que ya estaba familiarizado con el tama d elos colores, de las frecuencias y las longitudes de onda. Lo que no sabía era cómo percibíamos nosotros los colores. Para un químico, una sustancia emite tal o cual frecuencia, absorbe otra, refleja otra. Pero el ojo es mucho más complicado.

    http://lalomadelosquinotos.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  38. Me ha encantado.
    Desconocía esta página y la seguiré.
    Me ha llamado mucho la atención lo del magenta como color inventado por el cerebro.
    ¿Te gusta MundoDisco? ¿El magenta es el Octarino? Je Je
    También tendré que darle una vuelta a los sensores de cámaras de fotos, a ver qué hacen con el magenta o dos fuentes de luz de según qué colores.
    Me ha hecho pensar. Gracias.

    ResponderEliminar
  39. Simplemente magnífico en verdad un excelente trabajo, felicitaciones, por cierto es maravilloso que logre combinar de manera exitosa la didáctica y la entretención. Muy buen trabajo.

    ResponderEliminar
  40. Alf, lamento corregirte y decirte que el tuyo es un post de mala ciencia. Empezando porque el ojo humano no tiene receptores para el color rojo, sino que los tiene para el azul, el verde y un amarillo-verdoso. El rojo lo saca por diferencia.

    Aunque el gráfico de la Wikipedia muestra trazos utilizando azul, verde y rojo, esto es engañoso. Si te fijas en las frecuencias cubiertas, el tercer pico (de los conos tipo L) está hacia los 570nm, que es un verde un poco amarillento; se extiende hacia el color rojo, pero de ahí a decir que el cono "es para el rojo" hay una distancia. Esto explica por qué una ceguera de color muy común confunde los rojos con los verdes (ausencia de conos tipo L), lo que no se podría explicar si esos conos estuvieran centrados en el rojo.

    Por otro lado, como esbozó Scila más arriba, R+G+B (RVA) se tomaron como colores "pseudo-primarios" por su diferencia angular bastante marcada, pero se puede tomar cualquier grupo de tres colores con mejores o peores resultados. Según el grupo de tres colores elegidos para un modelo se obtiene un "gamut", que es la superficie de colores que se puede representar respecto del teórico ideal. El gamut del RGB cubre bastante bien el área de visión normal del humano, pero no la cubre toda; es decir, hay colores que podemos ver y distinguir pero que no pueden ser representados con RGB ya que quedan fuera de su gamut. Otros modelos distintos a RGB nos pueden dar gamuts que incluyan esos colores que faltan en el RGB, pero por supuesto faltarán otros ya que estamos planteando un triángulo en una superficie que no es triangular. De hecho, te has acercado a la problemática del gamut al hablar de los modelos de los colores sustractivos (cian, magenta y amarillo contra amarillo, azul y rojo); son justamente dos modelos que nos dan diferentes gamut, pero donde el de CMY (CMA) es claramente el más abarcativo de los dos, aunque no sin problemas; los imprenteros se tiran de los pelos porque los naranjas son especialmente difíciles de conseguir con CMY. El negro (la K, como ya varios dijeron) se agrega por otros motivos que no tienen que ver con el modelo CMY sino con problemas técnicos de las imprentas; en primer lugar está el problema del registro, donde hacer coincidir los tres colores CMY siempre da problemas y produce fantasmas o letras "borrosas"; en segundo lugar, porque por buenos que sean el CMA, nunca son perfectos y un negro puro se ve simple y llanamente más negro. A veces "sobreimprimen" uno de los otros tres colores sobre el negro para hacerlo más brillante.

    Nuevamente lamento decírtelo, pero gran parte de las elucubraciones de tu artículo sobre los cómo y los por qué del RGB desgraciadamente no son ciertas. Perdón por el baldazo de agua fría.

    Guille.

    ResponderEliminar
  41. Addendum: Éste gráfico es más claro respecto de la cobertura de color de los conos en el ojo humano. Cheers.

    ResponderEliminar
  42. Pues es verdad Guille, tienes razón en las dos cosas (en el error, y en el baldazo de agua fría). Tendría que haberme fijado mejor en los picos.

    Voy a ver cómo puedo corregir la entrada (o incluso escribir una nueva).

    ResponderEliminar
  43. Alf, éste es un buen post que te puede dar algunas pistas sobre este tema. Un saludo.

    ResponderEliminar
  44. Liagiba Avrylizz11 febrero, 2011 05:39

    todo lo k sta escrito es muy sierto y de todaz laz aprovazionez y resultadoz este ez el mejor de todoz felizidadez y sige asi.

    ResponderEliminar