Doom y el cromosoma de más

Hace poco vi la película Doom, basada en el famoso videojuego del mismo nombre que tantas y tantas horas de diversión (y desahogo) me proporcionaron durante la universidad. Por algún motivo, pese a mantener más o menos el ambiente del juego (incluyendo una secuencia FPS cerca del final), el origen de los monstruos que infestan el complejo es muy distinto. En el juego, se trata de auténticos demonios que vienen del infierno (literalmente) a través de algún tipo de portal dimensional. En la película, sin embargo, se trata del resultado de un experimento de ingeniería genética. Resulta que los científicos encuentran unas formas de vida humanoides en Marte, muy parecidas a los humanos, pero con 24 cromosomas en vez de 23. Esto hace que los seres sean mejores (más fuertes, más inteligentes, en fin, todo eso), por lo que los científicos elaboran un suero para desarrollar en humanos ese cromosoma extra.
Bueno, lo primero que hay que matizar es que el ser humano no tiene 23 cromosomas, sino 23 parejas de cromosomas, es decir, tiene un total de 46. Únicamente los óvulos y espermatozoides tienen 23 cromosomas, de forma que al combinarse en la fecundación, obtenemos los 46. De todas formas, es posible que este pequeño error se deba a la traducción, y que en la versión original hablaran de parejas de cromosomas.
El error más importante de esta trama, es el pensar que más cromosomas implica el estar “mejorado” de alguna manera. Este concepto parece algo recurrente en la ciencia ficción poco rigurosa que toca el tema de la genética (como en la serie Operación: Threshold, en la que algunos humanos eran “infectados” mediante una señal acústica y adquirían una tercera hélice en su ADN, convirtiéndose en superhombres) y es totalmente erróneo. El tener “más ADN” no te hace más fuerte, ni más listo, ni nada de eso. El número de cromosomas no tiene mucho que ver. Y para comprobarlo, basta con ver cuántos cromosomas tienen otras especies. Veamos, mirando en la Wikipedia, resulta que algunos simios (como el gorila o el chimpancé) tienen 48 cromosomas, es decir 24 parejas. Exactamente lo mismo que los humanos “mejorados” de la peli que se convertían en demonios. Pero sigamos; la oveja tiene 54 cromosomas. ¿Es más fuerte, más inteligente y más rápido que un ser humano? Los perros tienen 78, lo que según esa teoría, deberían ser todavía más superiores a nosotros. Aunque ninguna de las especies mencionadas tendría nada que hacer ante la mariposa: 380 cromosomas, lo que según los guionistas de la peli, la convierten en la máquina de matar definitiva.

En fin, más les valdría haber mantenido el origen sobrenatural y demoniaco de los monstruos, en vez de intentar una explicación “científica”. Además, así habrían deleitado a los fans del juego con calaveras llameantes, ”contempladores“ infernales y demonios que lanzaran bolas de fuego.
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