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miércoles, agosto 29, 2007

Para que no se olviden

Hace algunos meses os hablé de una colección de los 80, llamada «El Mundo del Futuro». Fue agradable descubrir que había muchos otros que la recordaban, así como las de «El Mundo de lo Desconocido», «Cómo hacer...», y algunas otras. Pues bien, ayer descubrí con asombro y entusiasmo (gracias al anónimo que puso el enlace en los comentarios), una web recién nacida, cuya intención es recuperar todas aquellas viejas colecciones y ponerlas a disposición del publico: Para que no se olviden.

Para que no se olviden

No exagero si os digo que esa web es una especie de sueño hecho realidad. Ahí están aquellos libros con los que aprendí cómo funciona un ordenador (cuando el Spectrum era tecnología puntera), qué es la electricidad, cómo funciona un motor de explosión, algunos trucos de magia... También despertaron mi interés por la ciencia ficción, la fantasía y el terror (sí, me asustaban mucho los que hablaban de vampiros y fantasmas). En fin, que podría decir que esos libros me marcaron, y que gran parte de lo que soy, se lo debo a ellos.

Los que conocieron esos libros, no necesitan que diga más. Los que no, les animo a que los lean. A riesgo de parecer un «carca», no puedo resistirme a decir «ya no se hacen libros así».

lunes, agosto 27, 2007

Marte se acerca, pero no tanto

Hay un correo electrónico pululando por ahí, que afirma que hoy, 27 de agosto de 2007, el planeta Marte se acercará a la Tierra como nunca antes lo había hecho en la historia, y que se llegará a ver tan grande como la luna llena (gracias Carlos, por el aviso). Bueno, esto evidentemente es falso, y se conoce en el mundillo Internet como hoax (del inglés, engaño o bulo). Para comprobarlo basta con tener un par de conceptos claros y hacer una pequeña cuenta.

Veamos, todos sabemos que cuanto más cerca está un cuerpo, más grande parece. La pregunta es ¿cuánto aumenta de tamaño si se acerca X distancia? Bueno, en astronomía se utiliza mucho el concepto de diámetro angular, que se trata simplemente del diámetro del objeto expresado en ángulos. Se calcula como el doble del arco coseno tangente de la mitad del cociente entre el diámetro real y la distancia del cuerpo, es decir, δ=2·arctansen((1/2)·(d/D)), donde δ es el diámetro angular, d el diámetro (real) y D la distancia. Lo interesante de la fórmula es que el diámetro y la distancia aparecen en un cociente. Esto quiere decir que un cuerpo con el doble de diámetro que otro, pero al doble de distancia, se verá con el mismo diámetro angular. El ejemplo más conocido por todos es la casi igualdad de diámetro aparente entre el Sol y la Luna. El Sol tiene aproximadamente un diámetro 400 veces el de la Luna, pero también está aproximadamente 400 veces más lejos, por lo que tienen casi el mismo tamaño aparente (y así, tenemos los eclipses de Sol que tenemos).

Pues bien, calculemos a qué distancia tendría que estar Marte para verse del mismo tamaño que la Luna. Nuestro querido satélite tiene un diámetro ecuatorial de 3.474,8 km, mientras que el planeta rojo lo tiene de 6.794,4 km. El cociente entre estas dos cantidades (Marte/Luna) es de 1,955, es decir, el diámetro de Marte es casi el doble del de la Luna. Por tanto, para que se vea del mismo tamaño, la distancia hasta Marte debería ser el doble de la que nos separa de la Luna. Nuestro satélite se encuentra a una distancia media de 384.400 km, por lo que Marte debería acercarse hasta más o menos 768.800 km. «Casi nada», teniendo en cuenta que el radio de la órbita de Marte oscila entre 249.228.730 km (afelio, o punto más lejano al Sol) y 206.644.545 km (perihelio, o punto más cercano al Sol), mientras que el de nuestro planeta oscila entre 152.097.701 km (afelio) y 147.098.074 km (perihelio), por lo que lo más que se puede aproximar Marte en toda la historia de nuestro sistema solar (mientras no ocurra una catástrofe que altere las órbitas), será a 54.546.844 km de nosotros. Y eso en el mejor de los casos, si coincide nuestro afelio con su perihelio, en un alineamiento Marte, Tierra, Sol (lo que se denomina oposición).

Si miramos las cifras del correo, descubriremos algo curioso. Veamos, se dice que el evento ocurrirá el 27 de agosto de 2007, que Marte estará a tan sólo 55.762.696,56 km de la Tierra, que tendrá un diámetro angular de 25,11 segundos de arco, y alcanzará una magnitud aparente de -2,9 (la magnitud aparente es una medida de la luminosidad de un cuerpo, y que disminuye con la luminosidad, es decir cuanto más pequeño sea el valor, más luminosidad).

La distancia es razonable: mayor que la mínima que hemos calculado, pero «por poco», lo que indicaría ciertamente un evento extraordinario. Pero desde luego, muy lejos de esos 768.800 km necesarios para tener el mismo diámetro angular que la Luna.

La magnitud también es coherente, puesto que -2,9 es la máxima magnitud aparente alcanzable por Marte. Pero al igual que antes, está muy lejos de la magnitud de la luna llena, que es de -12,74 (recordad que a menor valor numérico, mayor luminosidad). Es más, Venus la supera también, ya que oscila entre -3,8 y -4,6.

Finalmente, el diámetro angular de 25,11 segundos de arco, también es correcto. Entra dentro de lo posible, y es más grande que el habitual. Pero no, no se parece ni por asomo al de la luna llena, que es oscila entre 29 y 33 minutos de arco (y recordad que un minuto de arco tiene 60 segundos de arco).

¿Cómo ha surgido esta historia? Bueno, un buen engaño se basa en algo que es cierto, para dar más credibilidad. Y en este caso, la «semilla de verdad» es un hecho real, pero ocurrido en 2003. Si buscamos en la web de la NASA, llegaremos a una serie de noticias ([1], [2] y [3]) en las que se dice que el 27 de agosto de ese año, el planeta Marte se acercaría a la Tierra como nunca lo había hecho en toda la historia escrita del hombre. Y las cifras son las mismas: unos 56 millones de km, magnitud de -2,9, y un diámetro aparente de unos 25 segundos de arco. Ciertamente, para un aficionado a la astronomía, la visión de Marte fue espectacular. Tal vez alguien se fijó en que había una estrella rojiza muy brillante en el cielo nocturno, visible incluso en ciudades. Yo recuerdo haberlo observado mientras estaba de vacaciones en Isla Canela, y destacaba en el cielo pese a la iluminación artificial de la zona. Pero ni de broma se parecía a la luna llena.

Como curiosidad final, en la web de la NASA hay un sencillo simulador que indica la posición de Marte y la Tierra en sus órbitas, en una fecha determinada (necesita el plugin de Java). Podéis ver que este año, el máximo acercamiento a Marte se producirá en diciembre, y no en agosto. También podéis comprobar, que no será «histórico» (no se produce en el punto donde las órbitas están más juntas).

jueves, agosto 23, 2007

Interesante asignatura: Física en el cine

Un habitual de este blog, Serlio (y ayudante ocasional en temas sobre GPS, Galileo y demás sistemas de posicionamiento por satélite), me ha mandado un enlace de una noticia muy curiosa. Resulta que un profesor de la Universidad de Florida Central (UCF), coautor de un artículo sobre cómo el cine perjudica el entendimiento de las leyes físicas, ha creado una asignatura llamada «Física en el cine», en la que se visionan escenas de películas, y luego los estudiantes deben debatir sobre su posibilidad (o imposibilidad) física.

La verdad es que deben ser unas clases geniales. ¿Os imagináis aprender física de esa forma?

Es interesante (y terrible) destacar un párrafo introductorio del documento de presentación de la asignatura, «Cinema As A Tool For Science Literacy». Cito:

Surveys conducted by the National Science Foundation (NSF) have thoroughly documented a severe decline in the understanding of and interest in science among people of all ages in the United States (NSF, 2002). About 50 percent of the people do not know that Earth takes one year to complete an orbit around the sun, that electrons are smaller than atoms, and that early humans did not live at the same time as the dinosaurs.

Que traducido, viene a decir algo así:

Estudios realizados por la National Science Foundation (NSF) han mostrado un severo descenso en el entendimiento e interés por la ciencia entre gente de todas las edades en EEUU (NSF, 2002). Alrededor de un 50 por ciento de la población no sabe que la Tierra tarda un año en completar su órbita alrededor del Sol, que los electrones son más pequeños que los átomos, y que los hombres primitivos no vivieron en la misma época que los dinosaurios.

¡Brrr! Espero que aquí no estemos tan mal.