jueves, marzo 15, 2007

Y ya son 2 años

Dibujo de una tarta con dos velas

Pues sí, MalaCiencia cumple hoy dos añitos, así que es casi obligado hacer un balance de este segundo año. Comparando las estadísticas actuales con las de su primer cumpleaños, las visitas se han multiplicado: una media que oscila entre las 1.200 y 1.400 diarias (más o menos, dependiendo de la semana) y un total de poco más de 485.000 (según StatCounter). En pocas semanas podré celebrar el medio millón de visitas, algo que me parecía simplemente impensable cuando comencé con esta aventura.

Tampoco podía imaginar que el blog quedara finalista en ningún concurso, y muchísimo menos que me llegaran a entrevistar en un programa de radio (gracias otra vez a Francisco José Súñer Iglesias, del Sitio de Ciencia Ficción, por alojar los ficheros de la grabación del programa). Y todo eso es gracias a vosotros, algo que nunca me cansaré de repetir. Quiero además agradecer especialmente al ya mencionado administrador del Sitio de Ciencia Ficción por dedicar una sección a MalaCiencia, donde reproduce y enlaza artículos de este blog; a los creadores de Planeta Ciencia y de Hispaciencia, por invitarme a participar en sendos proyectos; y a los administradores de Lorem Ipsum, por invitarme a colaborar en el blog Hal 9000 (vaya, parece un discurso de ceremonia de los Oscar).

Dicho esto, me gustaría comentar en detalle cómo surgió en mi cabeza la semilla que años después me llevaría a crear este blog, algo que en la mencionada entrevista de la radio expliqué bastante rápido y mal (esos nervios...). Curiosamente, el origen de todo no tiene mucho que ver con mala ciencia, sino que fue una crítica publicada en el suplemento Metropoli, del diario El Mundo, relativa a la película Akira. Para los que no la conozcan, se trata de una película de animación japonesa, basada en el manga homónimo, ambientada en un futuro cercano y postapocalíptico. Para situarnos un poco, el estreno en España coincidió con el boom de Bola de Dragón y Los Caballeros del Zodiaco. Desde el punto de vista técnico, la animación es impecable: suave, muy natural, dibujos con volumen; no hay una sóla secuencia en la que no haya algo en movimiento. Incluso en los planos generales de la ciudad (muy tentadores para limitarse a un dibujo fijo) se ven luces y focos moviéndose con una animación muy suave. Sin embargo, el crítico de turno resume la película con la frase «una sucesión de planos fijos con la voz de los personajes en off». Esta frase podría aplicarse tal vez a la series de TV antes mencionadas (sobre todo en Los Caballeros del Zodiaco, donde se puede estar un episodio entero con reflexiones internas y primeros planos de los personajes, antes de iniciar un combate), pero en ningún caso a la película Akira. Sólo una persona que no haya visto la película, podría afirmar algo así. Y eso me indignó, ya que uno puede estar o no de acuerdo con un crítico, pero al menos que vaya a ver la película, que para eso le pagan.

Una situación similar ocurrió cuando un tiempo después, leí una crítica sobre Terminator 2, nuevamente en Metropoli. La frase destacada era «Nadie nos explica por qué la máquina asesina de la primera película, se convierte en un ángel protector», que debería figurar en el Libro Guiness por tener el mayor número de errores en una sola frase. Tres en total, a saber: el propio Terminator nos explica el motivo (ha sido reprogramado), no se trata de la misma máquina (recordemos que al final de la primera peli, es aplastada por una prensa hidráulica), y dista mucho de ser un ángel (casi mata a unos chicos si John Connor no se lo impide, y dispara a las piernas a un pobre guardia de seguridad en edad de jubilación). La conclusión inevitable es que si el crítico fue a ver la película, desde luego no prestó mucha atención.

Poco a poco fui tomando nota mental de este tipo de errores tan evidentes, con la intención de escribir alguna vez sobre ellos. Así, recuerdo disparates como el leer en una revista de cine que la saga de La Guerra de las Galaxias es de Steven Spielberg, la afirmación en los medios de comunicación de que el difunto Jesús Puente era el doblador habitual de James Stewart (en realidad, lo era Fernando Ulloa, como podéis comprobar en eldoblaje.com, cuya voz es más aguda y todos recordaréis de peliculones como La Ventana Indiscreta o La Soga), o una sinopsis de Parque Jurásico, que decía que la peli trataba de unos tipos que inventaban una máquina del tiempo y viajaban al pasado (¿¡Comorrr!?). Junto a estos errores de bulto, también tomaba nota de las patadas a la física en películas como Armageddon, de enormes errores de concepto en todo tipo de noticias científicas aparecidas en los medios (como el «notición» de que el sol se apagará algún día), o de creencias populares erróneas (como pensar que la Noche de San Juan es la más corta del año).

Durante mucho tiempo, le di vueltas a la idea de crear una página web personal, similar a Bad Astronomy (la original, no el blog), en la que pondría de manifiesto errores de todo tipo, que fuera encontrando. Serían siempre errores bastante grandes (nada de erratas, sino burradas), e incluso barajé el nombre de NPI (siglas de una expresión poco fina). Pero nunca me decidí, no sabría decir el porqué.

Un día se produjo el detonante: una noticia sobre el «descubrimiento» de que Mimas, una luna de Saturno, se parecía mucho a la ficticia Estrella de la Muerte de la saga de Star Wars (debido a un inmenso crater, similar al arma principal de la estación). En realidad, eso es algo que se sabe desde hace ya varios años, y tanto el titular como el texto de la noticia me parecían un cúmulo de disparates y falsedades. Por aquel entonces, acababa de descubrir el blog Malaprensa, y le mandé un correo electrónico a Josu, su autor, comentándole la noticia (luego, fue Josu precisamente el que puso el primer comentario en el blog, deseándome suerte). Me avisó de que no sabía si tendría tiempo para comentarla, y al pasar los días, la noticia me estaba quemando en las manos. Quiso la casualidad que hacía muy pocos días, un compañero de trabajo (saludos si me lees, Paquito) me comentó la existencia de Blogspot (ahora Blogger), y cómo podías crearte un blog en un pis pas, y ponerte a escribir entradas directamente, sin pensar en maquetaciones y demás. Y así me decidí a crear este blog. Tras un rato de reflexión en cuanto al nombre y la orientación que le quería dar, me decidí por el poco original MalaCiencia (influenciado por Bad Astronomy y Malaprensa), y restringir la temática a errores relacionados con la ciencia o la tecnología, ya que me parecía percibir cierta indiferencia hacia la ciencia, rozando el desprecio, por parte de mucha gente (ahora veo que también hay muchísima gente a la que le interesa). Y así, tras una declaración de intenciones, inicié este blog comentando la noticia sobre Mimas. Y como suele decirse, el resto es historia.

Releyendo algunos de los artículos de los primeros meses, veo que a veces utilizaba un tono un poco agresivo. Me he ido suavizando, y creo que el blog se ha vuelto más constructivo y didáctico. De hecho, a veces el error que comento es una mera excusa para explicar algo que me parece interesante. En eso, el blog ha mejorado. Como contrapartida, mi tiempo libre ha ido disminuyendo por diversos motivos, y ya no puedo dedicarle tanto tiempo como me gustaría. Atrás quedaron esos días en los que actualizaba el blog a diario (salvo sábados y domingos). Ahora, incluso me supone un pequeño esfuerzo hacerlo una vez a la semana. Pero tengo intención de seguir mientras pueda.

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