Sombras y amaneceres

El sábado por la noche pusieron El Regreso de la Momia, secuela de La Momia. Dado la temática de la misma (maldiciones, brazaletes mágicos, muertos vivientes), no parece muy lógico buscar algo de ciencia en ella, pero hay un error bastante grande cerca del final, que viola las leyes más elementales de la propagación de la luz, y el propio sentido común.
En la escena, Brendan Fraser corre con su hijo hacia una pirámide situada en un oasis, ya que éste lleva un brazalete con una maldición, y si no entra el la pirámide antes de que los rayos del sol toquen la punta, el niño morirá. Al inicio de la secuencia, los protas miran hacia atrás y ven el comienzo del amanecer, para salir corriendo en dirección contraria. Vemos como la luz del día les sigue, iluminando las estatuas de la entrada de abajo a arriba, y alcanza la pirámide poco después de que padre e hijo entren en la misma, iluminando primero la base y después la punta.
Muy emocionante, eso de correr con el terminador persiguiendo a los protas, pero resulta que la pirámide está situada en un valle, y el sol aparece detrás de una montaña. En este caso, la sombra no es producida por la curvatura de la Tierra (como en el mar), sino por la montaña.
En esta situación, a medida que sube el sol, la montaña proyectará una sombra cada vez más corta, por lo que lo que veríamos sería una sombra retrocediendo de oeste a este. Sin embargo, en la película, la sombra se desplaza en dirección contraria (recordad, los protas corren con el sol a su espalda). Además, cuando el sol sale, por pura perspectiva, siempre ilumina antes las zonas más elevadas de construcciones y montañas, y la sombra va de arriba a abajo, y no de abajo arriba, como en la película.
Para comprobar esto basta con observar una amanecer en la ciudad o en una zona montañosa. Veréis que las sombras de edificios y montañas retroceden hacia el este, hacia la base del objeto que proyecta la sombra. Y si hay un edificio en la sombra, comprobaréis cómo el sol ilumina primero la parte de arriba, y cómo la línea de la sombra va bajando hasta que todo el edificio recibe la luz del sol. Los perezosos pueden realizar la misma comprobación en las puestas de sol, pero teniendo en cuenta que las sombras se desplazarán justo al revés.
En fin, es algo tan obvio, que realmente no se le puede dar más vueltas. Terminaré con una bonita foto del edificio Sunset Tower, en Hollywood (obtenida de aquí), donde se ve perfectamente la sombra del edificio de enfrente, y cómo a la parte de arriba le da el sol, y a la de abajo la sombra.






