Coches que explotan
Si creyeramos todo lo que dice vemos en el cine, estaríamos convencidos de que los coches son inestables bombas rodantes, que al mínimo choque pueden explotar en una terrible bola de fuego. Estamos acostumbrados a ver coches explotar al chocar contra otro, caer por un barranco, recibir un disparo, etc. Pero ayer vi una escena que era ya demencial. La película era El Último Boy Scout, y en ella, un coche caía dentro de una piscina, y explotaba. Con la piscina llena de agua.
Los coches no explotan así como así. Podemos comprobarlo cada vez que salen en las noticias imágenes de algún accidente de tráfico (demasiados, por desgracia). En muchos casos veremos coches destrozados por el choque, pero que no han ardido.
El motivo de esto es muy sencillo. La gasolina es inflamable, sí, pero como todo combustible, necesita oxígeno para arder. Imaginemos un recipiente lleno de gasolina ardiendo. Sólo arde el líquido de la superficie, que es el que está en contacto con el aire. De hecho, ni siquiera arde realmente el líquido en sí, sino los vapores que emanan de él.
Pero además, hay que inflamar la gasolina de alguna manera. En el caso de un choque, la única posibilidad de una ignición es mediante una chispa, bien de algún cable suelto, bien del rozamiento de metales. Para que se produzca la ignición en estas condiciones, se necesita determinada proporción en la mezcla de gasolina y aire. Si la proporción no es adecuada, simplemente la gasolina no se inflamará. De este pequeño pero fundamental detalle se encarga el carburador o la inyección electrónica, en un coche.
Para que un coche explote deben darse una serie de coincidencias extraordinarias (y fatales): El depósito de combustible debe romperse. La gasolina debe salir y evaporarse, mezclándose con el aire justo en la proporción adecuada. Debe existir en contacto con la gasolina algo que produzca una chispa (y pensad que normalmente el motor y el depósito están en extremos opuestos del coche). Y todo eso debe suceder en un instante, ya que siempre vemos la explosión simultánea al choque (y a veces, incluso ocurre justo antes del impacto). Tal vez ocurra en algún caso, pero no es lo habitual.
Cuando veo una escena de esas, siempre recuerdo las parodias de Top Secret y El Último Gran Héroe al respecto, en las que un coche explota al mínimo roce o incluso en pleno aire, sin chocar con nada.






