Space Cowboys: Alunizar sin estrellarse
Hoy voy a seguir con Space Cowboys. Una vez los astronautas consiguen llegar hasta el satélite ruso, resulta que para alejarlo de la Tierra, uno de ellos tiene que controlar manualmente los cohetes que lo impulsan, por lo que debe quedarse con el satélite y sacrificar su vida. Convenientemente, el personaje de Tommy Lee Jones tiene un cancer terminal, por lo que la elección es obvia. Además su mayor sueño era ir a la Luna, por lo que ese sacrificio le daba la oportunidad de intentar llegar hasta ella. La última secuencia de la película nos muestra una panorámica de la Luna, donde podemos ver los restos del satélite. La cámara se mueve y se acerca hasta mostrar el cuerpo del astronauta, recostado sobre una roca, con unas huellas claramente visibles. Su sueño se había cumplido y pasó los últimos minutos de su vida en la Luna.
Un final muy poético, pero con un problema: es imposible.
Llegar hasta la Luna no es tan simple como dirigirse hacia ella en línea recta. La Luna gira alrededor de la Tierra a una velocidad nada despreciable. Además tenemos los efectos combinados de los campos gravitatorios lunar y terrestre. Es muy difícil llegar hasta ella así "a ojo" con un vehículo tan poco maniobrable, como en la película, por muy buen piloto que uno sea. Lo más fácil es que "falle", y pase de largo.
Paro supongamos que sí, que el tío tiene una suerte de narices y consigue tocar la Luna. Para no estrellarse, tendría que contrarrestar la gravedad lunar y reducir su velocidad. En la película, esto no es posible, pues el pobre astronauta sólo dispone de los cohetes que lo impulsan hacia delante. No tiene la posibilidad de girar 180º y utilizar esos mismos cohetes como freno. Así que simplemente se estrellaría.
¿Podría sobrevivir el choque? Después de todo la gravedad lunar es mucho menor que la terrestre ¿no? Bueno, pongámonos en el mejor de los casos y supongamos que el tío consigue llegar hasta ese punto donde la gravedad de la Tierra y la Luna se anulan, con una velocidad muy pequeña, y apaga los cohetes. Teniendo en cuenta que ese punto se encuentra a 38.440 km del centro de la Luna (como vimos el lunes), que el diámetro de la misma es de 3.475 km, y que su masa es de 7,349 × 10 22 kg, podemos aplicar un par de leyes físicas y algo de matemáticas para calcular la velocidad de impacto. No entraré en detalle, pues puede ser algo tedioso, pero si alguien quiere revisar los cálculos, lo que he hecho ha sido calcular la diferencia de energía potencial gravitatoria entre el punto que he mencionado y la superficie de la Luna, y suponer que toda ella se transforma en energía cinética.
Pues bien, a mí me salen unos 2,3 km/s, que es poco más de 8.300 km/h. Dudo mucho que nadie pueda sobrevivir a un choque a esa velocidad. Es más, ni siquiera deberían haber quedado restos tan grandes del satélite, y debería de haberse formado un pequeño crater.
Y eso teniendo en cuenta únicamente la atracción gravitatoria de la Luna. A eso habría que añadirle la velocidad que tuviera el satélite al alcanzar el punto en el que ambos campos gravitatorios se igualan.
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