CSI Miami y los lanzagranadas
El lunes pasado me perdí el episodio de CSI Miami, pero he recibido un chivatazo de Remo, creador de la bitácora Curioso Pero Inútil, sobre una escena que es digna de comentar aquí. Según parece Horatio y compañía descubren al culpable gracias a un rastro de sangre que había en la mira de un lanzagranadas. Resulta que el criminal de turno, al disparar el mencionado lanzagranadas, se hiere el ojo por causa del retroceso del arma.
¿Y cuál es el problema? Pues que los lanzagranadas no tienen retroceso.
Puesto que no ví el episodio, y para evitar caer en el error de "hablar de oídas", he buscado información sobre el capítulo en cuestión, no sea que casualmente se utilizara un modelo especial que sí tuviera retroceso. Pero no. En la web de la CBS, compruebo que el lanzagranadas en cuestión es un RPG-7 soviético, uno de los más utilizados en el mundo.
¿Cómo funciona un lanzagranadas y por qué no tiene retroceso? Bueno, primero pensemos en por qué tiene retroceso un arma de fuego convencional, como una pistola o un rifle. Veamos, ¿cómo funciona una pistola? Fácil, al apretar el gatillo se produce una pequeña explosión de pólvora, que intenta empujar todo lo que la rodea en todas direcciones. Esto hace que la bala salga disparada. Pero la explosión no empuja solo la bala, sino también la pistola. Por la Tercera Ley de Newton, la misma fuerza que recibe la bala, es aplicada sobre la pistola, pero en dirección contraria (también puede explicarse en términos de conservación de la cantidad de movimiento). Puesto que la pistola tiene bastante más masa que la bala, la velocidad que adquiere es mucho menor, pero suficiente para que notemos el retroceso. Cuanto más potente la detonación, mayor velocidad adquirirá la bala, y mayor será el retroceso (como en los rifles, o en cañones de los antiguos galeones).
Un lanzagranadas funciona de forma completamente diferente. Básicamente, un lanzagranadas no es más que un tubo que actua de "pista de despegue" de un proyectil autopropulsado. Es decir, no hay ninguna detonación dentro del arma, sino que es el propio proyectil el que se impulsa a sí mismo, ya que se trata de un pequeño cohete con una carga explosiva en la cabeza. ¿Y por eso no hay retroceso? En parte. No hay retroceso porque además, la parte de atrás de un lanzagranadas está abierta. Es decir, no hay reacción sobre el arma, sino sobre el aire detrás del proyectil, que puede salir sin problemas por atrás. La única función del lanzagranadas en sí es servir de soporte al proyectil mientras se apunta, ya que el proyectil no necesita físicamente el lanzagranadas para alcanzar velocidad.
Por eso, es prácticamente imposible que el criminal se hiciera una herida en el ojo de esa manera. Y también por eso, no es muy recomendable estar justo detrás de un lanzagranadas en el momento de disparar.
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