Altos vuelos
Hoy, al ir a trabajar, cayó en mis manos una publicación gratuita llamada "Ce2puntos", editada al parecer con el apoyo o colaboración de Renfe. Tenía un artículo sobre el cine de terror que mencionaba la última película de Wes Craven: Vuelo Nocturno. Bueno ¿y esto que tiene que ver con MalaCiencia? Pues que según la revista, la película transcurre a bordo de un avión de pasajeros, a 30.000 metros de altura.
No he visto la película, pero seguro que el avión en cuestión no viajaba a esa altura. ¿Por qué? Pues porque eso nos situaría en plena estratosfera. Los aviones de pasajeros vuelan bastante más bajo, a unos 10.000 metros, en el límite entre la troposfera (la capa atmosférica más baja) y la estratosfera.
Hay buenas razones para ello. Por un lado, se evitan en gran medida las turbulencias presentes en la troposfera (aunque no siempre es posible, como cualquiera que haya viajado en avión habrá podido comprobar). Por otro lado, es una buena solución de compromiso entre el rozamiento del aire y la sustentación. Cuanto más alto, menor será la resistencia al avance debida al rozamiento, y eso es algo deseable. Pero también será menor la sustentación, y eso ya no es tan deseable.
Es fácil deducir cómo ha ocurrido este gazapo. En EEUU utilizan el sistema de medidas anglosajón, y 10.000 metros equivalen aproximadamente a 30.000 pies. Se ve que el que redactó el artículo utilizó una fuente en inglés para los datos de la película (o una mal traducida) y se quedó con la cifra de 30.000 sin fijarse en la unidad de medida.
Parece un error sin importancia, pero fue precisamente mezclar sistemas de medidas lo que causó el fracaso de la misión Mars Surveyor 98, haciendo que el Mars Climate Orbiter se despedazara en la atmósfera marciana. Y es que como decía un profesor que tuve en el cole, que consideraba que un error de unidades invalidaba todo el problema (y te lo puntuaba con cero puntos aunque el desarrollo estuviese bien), no es lo mismo 20 duros que 20 pesetas.






