Las Crónicas de Riddick: Crematoria
Hace unos meses comenté una serie de fallos de la película Pitch Black, sobre el eclipse que se produce, y los anillos del planeta "eclipsador". En uno de los comentarios del envío sobre los anillos, dije que algún día hablaría sobre el planeta Crematoria, que aparece en la secuela Las Crónicas de Riddick. Pues bien, ese día ha llegado.
Recapitulemos un poco. En la película, Crematoria es un planeta penitenciario, con una prisión excavada varios metros bajo tierra. Se nos dice que la diferencia de temperatura entre el día y la noche es brutal: 700º de día y -300º de noche. Obviamente, son grados Fahrenheit, pues la temperatura mínima alcanzable es el cero absoluto, que corresponde a -273,15 ºC. Traducido a la escala Celsius son 371 ºC de día y -184 ºC de noche. Unas condiciones bastante desagradables. Para hacernos una idea, el plomo se funde a 327,46 ºC y el nitrógeno se licua a -195,8 ºC.
¿Es eso posible? Bueno, tenemos muy cerca un planeta parecido: Mercurio. La temperatura de Mercurio puede llegar a oscilar entre 90 K (-183,15 ºC) y 700 K (426,85 ºC). Esto sucede por dos causas.
Por un lado, Mercurio no tiene atmósfera. Una atmósfera modera los cambios de temperatura de un planeta, ya que se calienta y enfría junto con la superficie, por lo que la cantidad de calor a recibir o expulsar debe ser mucho mayor. Es un efecto parecido al que ocurre en las costas, que debido al mar, tienen un clima menos extremo que en las zonas de interior (aunque el mecanismo es diferente).
Por otro lado, Mercurio tiene un periodo de rotación muy largo: 58 días y 15 horas. Así que tenemos casi 30 días de exposición contínua al sol, y casi 30 días de ausencia de sol (en zonas cercanas al ecuador, ya que el eje de rotación de Mercurio, al igual que el de la Tierra, está inclinado). Es fácil pensar que con periodos tan largos de exposición y ausencia de sol, se lleguen a alcanzar temperaturas tan extremas.
Hay que tener en cuenta que estamos hablando de máximas y mínimas. No creo que nadie piense que en Mercurio se pasa de -183 ºC a más de 400 ºC en un santiamén. Las mínimas se alcanzan poco antes de la salida del sol, y las máximas por la tarde. Según esta página (que cita a Thomas R. Watters), justo antes de la salida del sol se puede llegar a unos -180 ºC, a media mañana la temperatura es de unos 27 ºC, y sólo a partir de mediodía se superan los 400 ºC, llegando a 427 ºC al principio de la tarde.
Vayamos ahora al imaginario Crematoria. Es un planeta con atmósfera, y muy parecida a la de la Tierra. Eso queda claro desde el momento en el que varios personajes salen a la superficie sin ningún tipo de traje espacial. Este hecho hace ya de por sí muy poco plausible las extremas temperaturas de Crematoria. Pensemos en un caso extremo aquí en la Tierra: los polos. En los polos hay casi 6 meses de noche ininterrumpida, y nuestro planeta está mucho más lejos del sol que Mercurio. Sin embargo la mínima temperatura registrada jamás en la superficie terrestre fue de -89,5 ºC, en la Antártida, en junio de 1993. Casi 100 ºC superior a la mínima de Mercurio.
Existe otro problema, y es que en la película nos muestran el amanecer como el inicio del infierno, con la superficie hirviendo y emitiendo gases en cuanto entra en la zona de luz. La temperatura no puede elevarse cientos de grados en un instante, y mucho menos cuando hay atmósfera. Por un lado, poco antes del amanecer es el momento más frío de la noche. Por otro lado, con el sol bajo en el horizonte, la radiación solar tiene que atravesar mucha más atmósfera que cuando está alto, por lo que parte del calor se pierde por el camino, calentando el aire que hay en medio.
Y hay que pensar en la transmisión de calor por el aire y la superficie. Imaginemos que vale, que justo en el amanecer se alcanza esa temperatura tan extrema. No puede ser que instantes antes, la temperatura esté cientos de grados por debajo. Al aire y la superficie del planeta, calentarán lo que haya a su alrededor, por lo que la temperatura debería empezar a subir antes de que salga el sol. Bueno, tal vez eso explique que los protagonistas caminen por la superficie sin demasiada ropa de abrigo poco antes de la salida del sol, cuando se supone que deberían estar a -184 ºC. Pero la transición no puede ser tan rápida como en la película, en la que se pasa de una temperatura soportable a otra de cientos de grados, en un instante.
Es más, los protas llegan a un hangar, con una enorme puerta abierta al exterior. Cuando se hace de día, los que se encuentran dentro del mismo están a salvo. Pero si en el exterior se está a cientos de grados, ese aire caliente debería entrar en el hangar. La única protección que da éste es una sombra, por lo que uno no podría estar justo en la abertura, mirando el exterior tan tranquilo, como hace el prota. Tendría que haberse achicharrado.
En fin, que más que un problema de temperatura, es como si únicamente matase el contacto con la luz solar.
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