viernes, julio 15, 2005

Cara a Cara

Carátula de Cara a CaraCon los comentarios del envío de ayer, he recordado Cara a Cara, una película de John Woo que en su día contó con el beneplácito de parte de la crítica. Algo realmente inusual para una película de estas características. En ella, John Travolta y Nicolas Cage interpretan a un heróico agente de la ley y un canalla criminal, respectivamente, que literalmente se cambian la cara.

El problema es cómo lo hacen. Si hubiera sido una película algo futurista, y nos presentaran un artefacto lleno de luces que se encienden y se apagan fuera de secuencia, y que intercambiara las mentes, pues tal vez hubiese colado (no-premio para el que identifique la cita que va en cursiva). Pero lo que hacen en la película es arrancar la piel de las caras e intercambiarlas. Literalmente.

Los rasgos faciales no vienen determinados por nuestra piel (salvo granos y cicatrices) sino por nuestra estructura ósea y los músculos que la recubren. Vale, nos cuentan eso de la máscara que encaja en la cara de uno, y por fuera es la cara del otro. Pero eso no vale. Para empezar, si entre la piel y el músculo metes ese artefacto, tendrías una cara como si saliera hacia fuera, ya que esa careta tendrá un grosor. Por otro lado, la careta parecía algo duro y estático. Hay rasgos como los hoyuelos que se le forman a Travolta al sonreir que no se podrían imitar así. Además, hay diferencias como la forma de la mandíbula y los dientes, que no se pueden camuflar.

Y eso sólo con la cara. Pero hay tantos rasgos que identifican a una persona. Nos dicen que ambos son de estatura parecida. Bueno, eso es cierto, Travolta mide 1,88 y Cage 1,85. El color de los ojos se soluciona con lentillas. Pero Travolta es bastante más... eh... "fuerte" (eufemismo para gordo) que Cage. Vale, nos dicen que a Travolta le hacen una cirugía y la quitan grasa, pero uno no queda así de bien en un pispás. ¿Y a Cage? ¿Cómo le hacen engordar? ¿Le inyectan grasa? El pelo es también una diferencia importante. El color es fácil de resolver con un tinte, pero no sólo Nicolas Cage tiene más entradas que John Travolta, sino que la textura del pelo es diferente. El de Cage es más fino.

Y hablando de pelo, cortarlo en pleno quirófano con la piel de la cara arrancada, como en la peli, es un riesgo de infección. Pensad en la cantidad de pelitos pequeños que se nos quedan en el cuello, orejas y espalda después de ir al peluquero. Imaginad que eso caiga sobre una herida abierta.

Lo dicho, que si hubieran inventado alguna solución futurista sin entrar en detalles, a lo mejor hubiese sido más creíble.

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