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viernes, mayo 21, 2010

Routers en Smallville

Carátula de la octava temporada de Smallville

Hace unas semanas terminé de ver la octava temporada de Smallville, una serie donde la informática tiene la misma irrealidad que los poderes de Clark y compañía. Hubo un episodio que me llamo especialmente la atención en este aspecto. Para los que no sigan mucho la serie, Lex Luthor ya es el villano desalmado que conocemos del cómic, aunque durante esta temporada está desaparecido. Los protas intentan localizarlo de vez en cuando, especialmente Oliver Queen a.k.a Flecha Verde, que está obsesionado con él, al averiguar que la muerte de sus padres cuando era niño, no fue un accidente, sino que estuvo orquestada por el padre de Lex.

La cuestión es que en el episodio 10 de la 8ª temporada, Oliver le pide a Clark que sustraiga un router por el que pasó un e-mail enviado por Lex a su sucesora en la LuthorCorp, para poder rastrear su origen. Clark lo hace, y router en mano se reune con él. Pero en vez de entregárselo le da una charla sobre lo obsesionado que está, y toda esa moralina, y al final se va con el router. Pero como Oliver es muy listo, había contratado a un hacker, y a escondidas, descargó la información del router vía Wi-Fi, mientras Clark y Oliver hablaban.

Bueno, empecemos por lo básico. Durante la conversación entre Clark y Oliver, Clark tiene el router bajo el brazo en todo momento. Así que la pregunta que hay que hacerse es ¿cómo demonios puede nadie interactuar con un router apagado? Porque no hay ningún motivo por el que Clark cargara con el aparato encendido, aún suponiendo que el router en cuestión tuviera una batería como si fuera un portátil (que es mucho suponer, ya que creo que no se fabrican «routers portátiles»).

Sigamos con lo más sutil. ¿Qué es un router? Bueno, un router (o encaminador, como los llamábamos en la universidad, hace ya más de una década) es un dispositivo realtivamente sencillo, pero vital para el funcionamiento de una red medianamente compleja. Se trata de un aparato con varios puertos (conectores donde enchufar cables de red, para entendernos), y que únicamente encamina el tráfico de datos. Todo elemento de red tiene una dirección IP que lo identifica. Los datos se transmiten por la red en forma de paquetes, y cada paquete lleva (entre otras cosas) la información de las direcciones IP origen y destino. Cuando un paquete llega a uno de los puertos de un router, éste determina por qué otro puerto retransmitirlo, en función de estas direcciones. El proceso de decisión puede ser tan simple como consultar una tabla almacenada en la memoria o disco del router, o algo más complejo, como consultar a otros routers. En el caso de routers inalámbricos, basta con pensar que el espectro está dividido en canales, y que cada canal sería un puerto.

Un router «no sabe» dónde están los demás elementos de red, en el sentido geográfico. Sólo sabe que si le llega un paquete con destino a la dirección IP X, tiene que mandarlo por el puerto Y. Y por supuesto, no sabe dónde está lo que haya al otro extremo del cable. Por tanto, no nos puede decir dónde está ubicado físicamente el origen de un mensaje determinado.

El origen geográfico de un paquete de datos podría obtenerse a través de su dirección IP origen (y para obtener esta dirección no es estrictamente necesario hackear el router, sino que puede hacerse en el ordenador donde se ha leído el e-mail, si no se ha borrado). Y digo «podría» porque no siempre es posible. Hace tiempo expliqué qué era una URL y una dirección IP, y comenté más o menos cómo se podría hacer. En cualquier caso, requiere de un proceso de investigación adicional y laborioso, sobre todo si tenemos en cuenta que en este caso, Lex no quería ser encontrado (por lo que podemos descartar que el proveedor que utilizase tuviera sus verdaderos datos). Además, hoy en día puede ser bastante sencillo conectarse a la red sin dejar rastro, bien desde un cibercafé (ya que el ordenador no es nuestro), bien accediendo a alguna red Wi-Fi pública (ya que la dirección IP nos la asigna la propia red).

martes, mayo 04, 2010

Los desplazamientos de Tao Pai Pai

Hace algunos meses recibí un correo de uno de los lectores habituales (gracias Marcos), recordándome algunas cosas de la serie Bola de Dragón. Una de ellas era la peculiar forma de viajar que tenía Tao Pai Pai (según él, uno de los personajes mas flipados de toda la serie; y tiene razón). Para los que no recuerden mucho la serie, hay que retroceder a la época en la que Goku aún era un niño, concretamente a la saga del ejército Red Ribbon (Cinta Roja, aunque en el doblaje de Telemadrid se referían a él simplemente como el "ejército del General Red"). Tao Pai Pai era un asesino profesional al que dicho ejército contrata para matar a Goku. Para que veamos lo temible que es, en su primera intervención lucha sin manos contra uno de los oficiales (el también pintoresco General Blue) y lo mata de un único golpe con la lengua.

Imagen que muestra a Tao Pai Pai sobre un tronco, ambos en el aire y viajando aparentemente a gran velocidad.

Bueno, a lo que ibamos. Para desplazarse largas distancias, Tao Pai Pai cogía un tronco de árbol, lo lanzaba en dirección a su destino, saltaba hacia el tronco y caía sobre él. Después, simplemente se dejaba llevar por la inercia del tronco, recorriendo enormes distancias. Creo que incluso en algún momento se mencionó una cifra superior a 2.000 km.

Veamos, en el colegio nos enseñaron lo que ocurría cuando se lanzaba un objeto. Como sabéis, en el lanzamiento se le proporciona una velocidad inicial, y tras ese momento, las principales fuerzas que actuan sobre el objeto son la gravedad y el rozamiento. En el colegio, normalmente nos decían que el rozamiento era despreciable, y así teníamos que la trayectoria formaba una parábola. En realidad, el rozamiento del aire no es tan despreciable, por lo que la trayectoria no será una parábola perfecta, y la distancia recorrida será menor (o mayor, si el proyectil está diseñado para tener cierta sustentación). Pero no vamos a calcular la fuerza con la que hay que lanzar un tronco para que recorra más de 2.000 km. Ya sabemos que los personajes de Bola de Dragón son imposiblemente fuertes. Lo importante es recordar que un objeto lanzado, no tiene propulsión propia. Está en caída libre. Sí, incluso cuando aún tiene una trayectoria ascendente, está en caída libre.

Hagamos un breve paréntesis. ¿Qué fuerzas actuan cuando estamos de pie sobre el suelo? Obviamente, tenemos la gravedad, que nos empuja hacia abajo contra el suelo. La integridad y solidez del suelo impide que nos hundamos en él, ejerciendo una fuerza opuesta que nos mantiene en nuestro sitio. Esta fuerza aparece siempre que el suelo nos «frene», impidiendo que estemos en caída libre. Es decir, siempre que el suelo mismo no esté también en caída libre (como por ejemplo, en un ascensor cuyos cables se hayan roto) o incluso con una aceleración descendente mayor. Fijáos que lo que nos mantiene pegados al suelo no es sólo la gravedad, sino el hecho de que el suelo no esté en caída libre.

Ahora volvamos a Tao Pai Pai. ¿Cómo se mantiene sobre el tronco? Pues en realidad, no puede hacerlo. Tanto él como el tronco sobre el que se «apoya», están en caída libre. Por tanto, Tao Pai Pai no está en realidad apoyado sobre el tronco. Como mucho, está cayendo solidariamente con él.

Y esto nos lleva a la siguiente cuestión. ¿Para qué demonios necesita lanzar un tronco? Una vez lanzado el proyectil, tiene que saltar sobre él. Pero el tronco ya está en el aire y alejándose, por lo que necesariamente, al saltar, tiene que hacerlo con una velocidad superior, para poder alcanzar el tronco. Y si puede saltar con una velocidad inicial superior a la del tronco, definitivamente puede llegar más lejos que el mismo. Podría viajar dando enormes saltos (al estilo Hulk), que creo seria igualmente impactante y desmoralizador para sus contrincantes.

Una curiosidad más. Al lanzar un objeto a tan enormes distancias, hay que tener en cuenta la fuerza de Coriolis. ¿Os acordáis de ella? La Tierra gira sobre sí misma, y eso hace que los proyectiles parezcan desviarse (en realidad, no es que el proyectil se desvíe, es que el suelo se desplaza). Así que Tao Pai Pai tendría que calcular dicho efecto a la hora de lanzar el tronco y saltar tras él.

jueves, abril 15, 2010

Flotabilidad de los huevos pasados

Imagino que es de todos conocido el clásico método para saber si un huevo es fresco o está algo pasado: se introduce el huevo en un recipiente lleno de agua del grifo, si se hunde, es fresco, y si flota, no lo es. Si preguntáis o buscáis en la red el motivo de este fenómeno, la explicación es siempre la misma: durante el proceso de deterioro del huevo se forman gases en su interior, que lo hacen flotar.

Sin embargo, esta explicación es incompleta, y nunca me satisfizo por completo. ¿Por qué? Bueno, hace tiempo expliqué por qué un cuerpo inmerso en un líquido, flota o se hunde. Para no repetir todo aquí, lo resumiré: si el cuerpo en cuestión tiene más densidad que el líquido, se hunde, y si tiene menos, flota. En el caso concreto de un huevo, si cuando está fresco se hunde, y a medida que se deteriora comienza a flotar, eso quiere decir que la densidad del huevo disminuye. Y la densidad es igual a la masa dividida entre el volumen (d=m/v), por lo que, o bien el huevo disminuye su masa, o bien aumenta su volumen (o ambas cosas).

Y aquí está el problema. Si pensamos que la cáscara es impermeable y rígida, entonces no importa lo que ocurra dentro del huevo, ni el gas que se genere. Si la cáscara es hermética, no hay ningún tipo de intercambio de materia entre el interior y el exterior, por lo que la masa no puede variar. Y si la cáscara es rígida, su volumen permanecerá constante.

Sin embargo, es un hecho que un huevo fresco se hunde y uno podrido flota. Por tanto, al menos una de nuestras hipótesis sobre la cáscara es falsa. O bien la cáscara no es realmente hermética, y el gas se filtra al exterior, perdiendo así masa el huevo, o bien la cáscara no es tan rígida, y el huevo se hincha por la presión de los gases en su interior, aumentando su volumen (o ambas cosas a la vez). ¿Cuál es la explicación correcta?

Pues hasta hace poco, ignoraba la respuesta. Podría haber intentado hacer el seguimiento de un huevo, midiendo su masa y volumen cada día, pero no tengo en casa una báscula con la suficiente sensibilidad, y mi afán de conocimiento no llegaba tan lejos como para gastarme el dinero en una. Con el volumen tenía un problema similar: en principio, basta con llenar un vaso de agua hasta rebosar, colocarlo dentro de un recipiente, sumergir el huevo (con cuidado de no meter los dedos, o estaríamos midiendo el volumen del huevo más el de la parte sumergida de los mismos), y medir el volumen de agua derramada en un vaso medidor de esos que hay en toda cocina. Pero claro, esos vasos tienen una marca cada 5 cl o cosas así, por lo que tampoco tienen la precisión necesaria.

Pero un día, escuchando la sección «Disfruta de la Ciencia», del programa Partiendo de Cero (del que ya os he hablado en más de una ocasión), Cayetano Gutierrez explicó que la cáscara no es totalmente hermética, y que el gas que se forma en el proceso de descomposición del huevo, la atraviesa. Por tanto, la masa disminuye, la densidad disminuye, y el huevo flota.

Bien. Una cosa menos a la que darle vueltas a la cabeza.