viernes, septiembre 01, 2006

Una nueva supernova

Un servidor se va a unas merecidas vacaciones a la playa, por lo que seguramente el blog estará parado un par de semanitas. Tal vez haga algún envío esporádico, o conteste algún comentario, si encuentro un cibercafé cerca, o si el propio hotel dispone de un servicio similar. Pero no prometo nada.

Para dejar un buen sabor de boca, comentaré un caso a caballo entre mala ciencia y mala prensa. He recibido un correo electrónico que me avisa de una noticia aparecida en El País (gracias, Ángel). Trata sobre la observación de una reciente supernova, y aparece la siguiente frase:

El acontecimiento comenzó el pasado 18 de febrero, en una galaxia de estrellas formada hace 440 millones de años luz hacia la constelación de Aries.

¿Hace 440 millones de años luz? Parece uno de esos casos de confundir el año luz con una unidad de tiempo, cuando en realidad es una unidad de distancia, como ya expliqué en una ocasión. La misma noticia aparece en El Mundo, sin ese error de concepto, pero con una redacción casi idéntica:

El acontecimiento comenzó el pasado 18 de febrero, en una galaxia de estrellas formada a 440 millones de años luz hacia la constelación de Aries.

Bien, parece claro que la cifra se refiere a la distancia a la que se encuentra la galaxia en cuestión. Pero ¿no resulta curioso la expresión galaxia de estrellas? En el mundo de la astronomía, no puedo imaginar una galaxia que no sea de estrellas. Y también es curioso que se utilice el verbo formar. ¿No es más natural decir simplemente que la galaxia está a X distancia, que decir que está formada a X distancia? Buscando la posible fuente original, doy con la solución. No sé si será la fuente de la que ha tomado Europa Press la noticia (que es de donde la ha sacado ambos periódicos), pero en Astromart leo lo siguiente:

The explosion, called GRB 060218 after the date it was discovered, originated in a star-forming galaxy about 440 million light-years away toward the constellation Aries.

Bueno, para los que no sepáis demasiado inglés, os diré que la clave está en la expresión star-forming galaxy, que traducido viene a ser algo así como galaxia formadora de estrellas. Es decir, una galaxia en la que se están formando estrellas, aunque supongo que el calificativo se refiere al hecho de que sea una galaxia joven, y se estén formando muchas estrellas, ya que el nacimiento de estrellas ocurre en todas las galaxias (la nuestra también). Parece ahora evidente que el redactor de Europa Press cometió un error en la interpretación de ese término, y decidió que significaba galaxia de estrellas formada....

Hay otro error bastante gordo en ambas noticias. Se acompaña una foto que no tiene nada que ver con la supernova que se menciona, ya que se trata de los restos de la supernova Cas A, que explotó hace unos 300 años (bueno, en realidad, la luz de la explosión llegó hasta nosotros hace 300 años), y que se encuentra en la constelación de Casiopea. Lo curioso es que por un lado, el editor debía de saber que la foto no tenía mucho que ver, ya que el pie de la misma hace referencia a Casiopea, mientras que esta nueva supernova se encuentra en la constelación de Aries. Pero por otro, el propio pie tiene otro error de concepto, ya que en ambos casos se habla de la explosión de Casiopea. Es decir, no dice que se trate de una explosión en Casiopea, sino de la explosión de Casiopea. De toda Casiopea. A ver, Casiopea es una constelación, no una estrella. Es muy característica y fácil de distinguir, ya que tiene 5 estrellas bastante brillantes dispuestas en forma de W, y ocupa un 1,45% del cielo observable, siendo la 25ª en tamaño. ¿Os imagináis una explosión que abarque toda la constelación? Además, en el caso de El País, incluso se dice que se trata de una foto tomada durante la explosión. Pues va a ser que no, ya que ni el Hubble tiene 300 años, ni la foto pertenece al momento de la explosión, sino a los restos. Por cierto, podéis ver una versión más grande de la foto de Cas A (e incluso pinchar en ella y verla a mucha mayor resolución), en el blog Bad Astronomy. Es impresionante.

Curiosamente, justo al día siguiente, El País publica más información, y esta vez sí lo hace de forma acertada, entrando más en detalle, e incluyendo una foto que sí corresponde al evento. Bueno, más vale tarde que nunca.