Iluminación
El viernes pasado, de madrugada, pusieron en la tele la película Pitch Black, de la que ya he hablado en un par de ocasiones. Verla otra vez, aunque fuera sólo parcialmente, me permitió fijarme en un detalle que me había pasado desapercibido anteriormente. Se trata de una escena en la que la chica protagonista se mete en la cueva donde habitan las terribles criaturas que van devorando a los personajes. La cueva está bajo tierra, y tiene una especie de chimeneas por las que entra la luz exterior. En varias tomas, se puede ver perfectamente como algunos haces de luz son paralelos, y otros no.
De todos es sabido que la luz se propaga en línea recta (bueno, o casi, que la Relatividad General tiene algo que decir al respecto). Eso quiere decir que cada fotón que sale desde la fuente de luz, viaja en línea recta hasta que interacciona con algún cuerpo que lo desvía. Esto es algo bastante intuitivo, y que podemos comprobar con una linterna o un foco, u observando cómo las sombras de cualquier objeto siempre van en la misma dirección, en un día soleado. A veces uno puede dudar de que esto sea así, cuando en el exterior, a plena luz del día, vemos luz por todas partes. Pero eso es debido por un lado a la dispersión de la luz que se produce en la atmósfera (y que provoca que el cielo sea azul), y por otro a la reflexión de la luz en todo tipo de objetos. Pero si os encerráis en una habitación oscura, en la que sólo penetre la luz por una pequeña rendija (por ejemplo, con una persiana casi cerrada), veremos que sólo se ilumina una parte de la habitación. Si hay polvo o humo, incluso veremos el haz de luz.
Si la fuente de luz es cercana, como podría ser un foco, objetos situados en distintas posiciones proyectarán sombra en direcciones distintas. Pero todas serán divergentes, y se puede trazar una línea recta entre la sombra, el objeto que la produce, y la fuente de luz. Cuando la fuente de luz está muy alejada de nosotros, como el sol, apenas podemos observar divergencia, y las sombras y haces nos parecen paralelos. Esto es algo que se enseña en el colegio, en las clases de dibujo, y que es fácilmente comprobable si en la habitación oscura mencionada anteriormente, tenemos varias rendijas por las que entre la luz: veremos que los haces son paralelos.
Bueno, en la película hay varios soles ¿no? Tal vez cuando aparecen haces no paralelos sea porque casualmente la inclinación de las chimeneas sólo permitan la entrada de luz de uno de ellos en unas, y del otro en las demás. Pero no es el caso, ya que durante la película vemos que hay dos "tipos" de día: uno con dos soles, y cuya iluminación es anaranjada, y otro con un sol, con una iluminación azulada. En la escena mencionada, el día era uno de los "azulados", por lo que sólo había un sol en el cielo.
Una secuencia muy parecida sucede en Abierto hasta el Amanecer, solo que mucho más exagerado. Al final de la película, los protas abren fuego contra las paredes, provocando muchos agujeros por los que entra la luz del sol. Y vemos multitud de haces en todas direcciones, cruzándose por doquier. Esto es imposible con una única fuente de iluminación, y en la secuencia queda claro que lo que entra es la luz del sol, que va matando a los vampiros.
Lo curioso es que éste es uno de esos casos en los que los que hacen la película, necesariamente saben que es un error, puesto que para rodar una secuencia así, hay que colocar varios focos distintos repartidos por el decorado, siendo imposible hacerlo con luz natural.
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