Internet y la Web
Empecemos por algo que la mayoría de la gente no tiene claro: Internet y la Web no son lo mismo. No. Están muy relacionados, pero no son sinónimos. Internet es la red mundial de ordenadores que todos conocemos. Está formada por infinidad de nodos y servidores, que utilizan los mismos protocolos para entenderse entre sí. Y nada más. Los datos que viajan por la red pueden ser cualquier cosa. La Web, en cambio, es un servicio que opera sobre Internet en el que un navegador visualiza los contenidos de infinidad de servidores web.
Internet no es sólo la Web. El correo electrónico, el chat, las redes P2P, y muchas otras cosas, también utilizan Internet, pero no tienen nada que ver con la Web. Podemos hacer una analogía con la telefonía móvil. Por un lado tenemos la red de telefonía móvil, formada por las estaciones base, los propios terminales, y el sistema que utilizan para localizarse y comunicarse ambos. Por otro lado tenemos los servicios que utilizan esa red de comunicaciones: telefonía de voz, SMS, MMS, WAP... Con Internet ocurre lo mismo.
Y ahora vamos con los orígenes. Internet nació como evolución de la primitiva ARPANET, una red desarrollada por la Advanced Research Projects Agency (ARPA) que pertenece al Departamento de Defensa de EEUU. Esto hace que la mayoría de la gente piense en Internet como un "invento militar", pero el hecho es que en su primera encarnación, se implantó en entornos universitarios, allá por 1969. Sobre esta primitiva Internet, se implantaron servicios tan utilizados hoy en día como el FTP o el correo electrónico. En 1983 se cambió el protocolo de red por el TCP/IP, que es el utilizado actualmente en Internet.
El concepto de la Web (HTTP, HTML, navegador) fue creado en el CERN en 1989. De hecho, esta institución publicó la primera página web de la historia de Internet. Actualmente, uno de sus creadores es el presidente del W3C.
Así que, aunque la Web fuese originada en el CERN, es un error bastante gordo afirmar que la Internet en general fue inventada allí. Son cosas muy distintas. De hecho, la Web es posterior a Internet.
Hay que ser justos, y decir que creo que el error mencionado no es realmente de Dan Brown, sino del traductor de la edición española (Umbriel). En Simmonsays.com se reproduce el capítulo en cuestión, y se habla en todo momento de la Web, no de Internet. En este caso, la afirmación sería correcta, aunque el resto del diálogo es engañoso: El protagonista se asombra y comenta que siempre ha creído que la Web era un invento americano, y más adelante el director del CERN le dice que allí crean milagros mucho más importantes que la conexión global de ordenadores. Bien, la Web no es una conexión global de ordenadores. Eso es Internet. De una forma u otra, parece que Brown, al igual que mucha gente (incluído el traductor), confunde ambos conceptos.
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