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viernes, junio 29, 2012

Superman IV: el súmmum

Este fin de semana pusieron en la tele la película Superman IV, la última de la saga protagonizada por Christopher Reeve (el pobre merecía una mejor despedida, y no unos efectos especiales de serie B, en los que el croma canta de forma escandalosa). Al verla recordé una escena, que ya en mi tierna adolescencia me chirrió:

Resulta que el malo de turno (un ser artificial creado por Lex Luthor a partir del ADN de Superman, un misil nuclear y el sol, o algo así) se encapricha con una de las protas (no, Lois no) y la secuestra. El tío se la lleva volando. Como el villano necesita de la luz solar, Superman mueve la Luna y crea un eclipse. El malo se debilita y queda inconsciente, y la chica se agarra como puede para no caerse, hasta que llega Superman y la coge en brazos. El problema es que toda esa secuencia transcurre en el espacio, y a bastante distancia de la Tierra.

No se nos dice la distancia exacta a la que están, pero en un momento dado la chica mira hacia abajo, y ve la Tierra a lo lejos, muy pequeña. Así que como mínimo, están a una distancia de varias veces el diámetro terrestre. A esa distancia ya no hay atmósfera, lo cual no supone un problema para Superman ni para su enemigo (tiene más o menos los mismos poderes). Pero ¿y la chica? Sin oxígeno para respirar y sin presión externa, sencillamente no podría sobrevivir. No digamos ya mantenerse consciente como si nada.

Relacionado con lo anterior, vemos otro curioso detalle, que ya comenté en una ocasión: Las capas de Superman y el villano ondean al viento, al igual que el pelo de la chica. Ni siquiera la superlaca del villano puede impedir que su permanente también se mueva con el aire.

Vamos a seguir un poquito más. Superman empuja la Luna para provocar un eclipse. Bueno, podríamos mencionar aquí el eterno dilema de la superfuerza. Al aplicar una fuerza tan inmensamente grande (la necesaria para desplazar la Luna) sobre una superficie tan pequeña (las manos de Superman) la presión sería tan grande que nuestro héroe se hundiría en la roca (recordad: presión es igual a fuerza dividido entre superficie). Como muy bien explica el Profesor Épsilon, sería como empujar una enorme sandía con un alfiler muy afilado. Bueno, tal vez podamos recurrir a explicación alternativa de la superfuerza de algunos superhéroes (incluido nuestro kriptoniano), que ya comenté por aquí, y que se basa en afirmar que el personaje en cuestión tiene una especie de «telekinesis táctil».

Pero tenemos otro problema: las Leyes de Newton. Superman ejerce fuerza sobre la Luna para ponerla rápidamente delante del Sol, pero ¿cómo la detiene? Como recordaréis del colegio, la Primera Ley de Newton nos dice que un objeto en movimiento sobre el que no actua ninguna fuerza, permanece en movimiento. De hecho, desde la formación del Sistema Solar, los planetas han dado vueltas alrededor del Sol sin que nadie los empuje. Así que una vez colocada en posición, Supermán debería haber frenado la Luna, hasta adquirir una velocidad adecuada para mantenerse en órbita. Y no le vemos hacer eso. ¡Oh, bueno! Podríamos recurrir a la telekinesis táctil otra vez. Lástima que nunca hayamos visto a Superman hacer algo así. Siempre que ha necesitado detener algo, lo hace empujando desde delante.

Y ese no es el único problema de usar la Luna como parasol gigante. La atracción gravitatoria entre la Luna y la Tierra es la causa de las mareas. El mover la Luna de sitio de esta manera, debería haber provocado cambios drásticos en ellas. Y no puedo dejar de preguntarme ¿luego reestableció la órbita lunar original, o la dejó ahí de cualquer manera?

Y llegamos al final de una escena como pocas. Cuando el villano pierde su fuerza al dejar de recibir la luz del Sol, se desmaya. Y entonces, la chica parece que se cae, y se tiene que sujetar como puede al villano, que permanece flotando inconsciente en el espacio. No, no voy a decir que no debería caer porque en el espacio no hay gravedad. Si que la hay, aunque menor cuanto más lejos estamos. De hecho, es la gravedad la que mantiene la Luna girando en torno a la Tierra, y a ésta girando en torno al Sol. El problema es que si el villano queda inconsciente, ambos estarían en la misma situación de caída libre. Dependiendo de la velocidad que llevaran, podrían seguir alejándose de la Tierra, o comenzar a acercarse a ella. Pero tanto la chica como el villano lo harían con la misma aceleración y velocidad. No tiene sentido que la chica necesite agarrarse para no caer, como si fuera atraída hacia la Tierra por una fuerza mucho mayor.

En fin, no está mal para una secuencia tan corta.

martes, junio 19, 2012

El Universo Ultravioleta

Hoy volvemos a hablar de Rubén Lijó y su proyecto de divulgación Hablando de Ciencia. El equipo de HdC ha realizado un nuevo vídeo divulgativo, un corto titulado El Universo ultravioleta. En él, nos cuentan que es necesario «ver» más allá de la luz visible para obtener más información del universo, y nos hablan del nuevo telescopio WSO-UV.

¿El qué? El World Space Observatory - Ultraviolet (Observatorio Espacial Mundial - Ultravioleta) es un telescopio que se pondrá en órbita en 2015, y que observará en el espectro ultravioleta. Es una colaboración de varios países, entre los que se incluye España.

Como ya sucedió con «Del mito a la razón», el video tiene un acabado profesional impecable. De hecho, es el vídeo oficial de la presentación de la participación española en el WSO-UV. Desde aquí, mis felicitaciones para el equipo de HdC.

miércoles, junio 13, 2012

Los tiburones no son mamíferos

«¡Pues claro que no!» estaréis pensando tras leer el título. ¿Es que alguien ha dicho lo contrario? Pues resulta que sí. Gracias a un correo de Samuel Cañadas, profesor de biología y blogger de Corbeta Dorada, me entero de que en la web del Colegio Bristol (sí, sí, un colegio), hay una reseña sobre la visita al Zoo Aquarium de Madrid por parte de los alumnos, y el primer párrafo es el siguiente:

¿Os imagináis poder dormir entre tiburones? Pues bien, los alumnos del Colegio Bristol y Afuera tuvieron la oportunidad de disfrutar de una noche difícil de olvidar rodeados de estos aterradores mamiferos marinos en el Zoo Aquarium de Madrid.

Sí, sí. Tal y como leeis: «Mamíferos marinos». Afortunadamente, esta patada ya ha sido corregida, pero a continuación podéis ver una captura de la página sin corregir (pinchad para ver la imagen entera)

Como recordaréis, en el colegio nos enseñaron una clasificación bastante sencilla de los animales vertebrados: mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces (si bien muchos biólogos nos dirían que es una clasificación inexacta y simplista, nos vale para este caso). Los mamíferos (entre los que nos encontramos nosotros), tienen como principal característica la presencia de glandulas mamarias en las hembras, que producen leche con la que alimentar a sus crías. Otras características de los mamíferos (aunque no exclusivas de ellos) son la homeotermia (lo que vulgarmente se conoce como «ser de sangre caliente») o la respiración de aire mediante los pulmones. El tiburón, por el contrario, es un pez, cuya característica principal es que obtienen oxígeno del agua mediante las branquias. Otra característica importante es la ectotermia (lo que vulgarmente se conoce como «ser de sangre fría»). Y por supuesto, lo más importante: no tienen mamas.

Es curioso, porque lo que ocurre a veces es justo lo contrario: pensar que algunos mamíferos acuáticos (como la ballena o el delfín) son peces. Pero llamar mamífero a un tiburón es algo que nunca había visto.