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jueves, junio 07, 2007

La Luna Azul

La semana pasada, recibí un correo electrónico de Evil Preacher (gracias), con un enlace a una noticia publicada en DERF, sobre un evento denominado «luna azul». Me preguntaba qué era eso, ya que no entendía muy bien lo que decía la noticia, ni le parecía coherente. Efectivamente, la redacción de la noticia es un galimatías que mezcla churras con merinas, como se dice vulgarmente. Se habla de la luna azul, de un eclipse de Antares, de un «casi-eclipse» de luna, del color azul de la luna... todo con una redacción confusa. Cito los tres primeros párrafos:

Con un color llamativamente azulado, se podrá ver el próximo jueves una enorme Luna Llena en el cielo argentino, la que a su vez eclipsará a una estrella gigante de la Constelación del Escorpión llamada Antares, informaron hoy fuentes especializadas.

Se verá una nueva fase de la Luna, llamada «azul», que es la repetición, dentro del mes calendario, de la Luna Llena, un fenómeno poco común que se apreciará a simple vista. Este extraño y doble fenómeno se podrá ver a las 19:40:01 Hora Oficial Argentina (HOA) hasta las 20:44:19 en Capital Federal y Gran Buenos Aires, y pocos minutos después en todo el territorio nacional.

Será el momento en que la Luna Azul oculte a una de las estrellas más brillantes y rojas del cielo, y por sólo 5 grados de arco de distancia no se producirá un eclipse total de Luna.

Aclaro que el jueves de la noticia se refiere al pasado 31 de mayo. Bien, cualquiera con un mínimo de sentido común se preguntará (como hizo Evil Preacher) qué tienen que ver las fases de la luna con que se vea azul, o si hay realmente alguna relación con el ocultamiento de una estrella roja. Pues bien, ninguna de las tres cosas tienen relación entre sí.

El término luna azul tiene varios significados. Desde el punto de vista astronómico (y moderno), una luna azul es una segunda luna llena dentro del mismo mes. ¿Cómor? Veamos, una lunación o més sinódico (hay varios tipos de meses lunares, dependiendo de qué eventos tomemos como inicio y fin) es el periodo que trascurre entre dos fases iguales consecutivas (por ejemplo, entre dos lunas llenas), y dura aproximadamente 29 días y medio. Puesto que hay 11 meses con más de 29 días, es fácil darse cuenta de que es posible que de vez en cuando haya meses con dos lunas llenas, una al inicio, y otra al final. De hecho, este mes en el que nos encontramos, junio de 2007, es uno de ellos. Ha habido luna llena el viernes 1, y habrá otra el sábado 30 (salvo en America y parte del Pacífico, por un detalle de husos horarios que comentaré más adelante).

Pero sólo es eso. No tiene nada de especial ni espectacular, y desde luego, la luna no se ve de color azul, sino igual de blanca (o gris) que siempre (puede incluso ser rojiza, si está cerca del horizonte).

Conviene hacer notar que esta definición es bastante moderna. En el siglo XIX, se llamaba luna azul a la tercera luna llena de una estación de cuatro lunas llenas. ¿Ein? No es tan complicado como parece. Una estación (primavera, verano, ya sabeis) dura tres meses (aunque no comienzan en un día 1), por lo que normalmente tendrá tres lunas llenas. En ocasiones, por el mismo motivo explicado antes, habrá una estación con cuatro lunas llenas. Pues bien, la tercera de ellas se consideraba la «de más», es decir, la luna azul.

Otro posible sentido de la expresión «luza azul», es cuando se ve la luna... de color azul. Sí, parece una perogrullada, pero puede ocurrir bajo determinadas condiciones atmosféricas. En ciertos casos, cuando el cielo está lleno de cenizas procedentes de espectaculares incendios forestales o erupciones volcánicas, éstas pueden absorber dispersar la radiación electromagnética correspondiente a la luz roja, provocando que la luna parezca azul. Estos acontecimientos son muy raros, y obviamente, no tienen nada que ver con las fases de la luna, ni con ningún tipo de evento astronómico. Son eventos exclusivamente atmosféricos. Un ejemplo de ellos fue la conocidísima erupción del volcan de la isla Krakatoa.

Un tercer significado aparece en la expresión inglesa «once in a blue moon» (una vez cada luna azul), que sería el equivalente a nuestro «de Pascuas a Ramos», o «de higos a brevas»; es decir, una expresión para indicar que un evento es raro, y no sucede a menudo. Parece ser que ya en el siglo XVI se utilizaba esta expresión, por lo que imagino que tiene su origen en las ocasionales lunas azules «de verdad», debidas a condiciones atmosféricas muy especiales. Eso explicaría su uso para denominar a una luna llena adicional, puesto que no tiene color azul, pero sí es un acontecimiento no habitual (pero es una suposición mía; ¿hay algún lingüista en la sala?).

Es importante hacer notar que desde el punto de vista astronómico, la luna llena es un evento instantáneo, es decir, tiene una fecha y una hora de ocurrencia muy concreta. Eso puede desconcertar a muchos, ya que por experiencia sabemos que la luna se puede contemplar llena dos o tres noches seguidas. Pero astronómicamente, la luna llena sucede en el instante exacto en el que la alineación Sol-Tierra-Luna es máxima. A simple vista, podemos seguir viendo la luna totalmente iluminada horas después, o incluso a la noche siguiente, pero eso es porque nuestros sentidos no son capaces de distinguir entre una luna llena al 100% y otra al 99%, por ejemplo.

Es importante tener esto claro, ya que la luna llena podría ocurrir en días distintos, dependiendo del huso horario. Eso es lo que ha ocurrido con la del pasado viernes. Si consultamos la la web del U.S. Naval Observatory, observaremos que la primera luna llena de junio de 2007 es el día 1 (como he comentado), a las 1:04 horas de Greenwich (en realidad, es UTC, que no es exactamente lo mismo, pero a efectos prácticos son equivalentes). El horario de Argentina es UTC-3, es decir, tres horas de retraso con respecto a Greenwich. Por tanto, la luna llena ocurre a las 22:04 horas del 31 de mayo. Es decir, justo el día antes, y por tanto, en Argentina (y en general, en todas aquellas zonas con más de una hora de retraso con respecto a Greenwich), es mayo el mes con dos lunas llenas, y es la del 31 la llamada «luna azul». En España, en cambio, tendremos dos lunas llenas en junio, y la «azul» será el día 30.

Así pues, la «luna azul» a la que se refiere la noticia, se trataba simplemente de la segunda luna llena del mes, y no tenía nada de especial. No fue de un color llamativamente azulado como dice el artículo, y por sí sola, es igual de espectacular que una luna llena cualquiera.

Lo que ocurre es que coincidió con un eclipse de Antares. Al igual que se producen eclipses de sol cuando la luna se interpone entre aquél y nosotros, se producen eclipses de estrellas cuando nuestro satélite se interpone entre ellas y nosotros. El caso de Antares es notable pues, como dice la noticia, es una de las estrellas más brillantes del cielo nocturno (concretamente, la decimosexta), y tiene un color rojizo que contrasta con el blanco de la luna. De hecho, el nombre es debido a su color, ya que proviene de «anti Ares», pues rivalizaba con Marte, que también es rojizo (y no olvidemos que el dios Marte era el equivalente romano de Ares). Para un aficionado a la astronomía, es un acontecimiento interesante, y se puede ver a simple vista, aunque obviamente no se puede comparar con un eclipse solar o lunar.

De hecho, las horas de inicio y fin del evento, son las del eclipse de Antares, no las de la luna llena (que como hemos visto, es a las 22:04, hora argentina); y el comentario sobre un fenómeno poco común que se apreciará a simple vista, también se refiere al eclipse, pues no tendría ningún sentido anunciar dicha característica sobre una luna llena (desde bien niños, sabemos que se puede observar a simple vista).

Diagrama que muestra la Tierra, y el movimiento aparente del Sol y la Luna. Las dos elipses que trazan, se cortan en dos puntos.

Mención especial merece la frase por sólo 5 grados de arco de distancia no se producirá un eclipse total de Luna. Uno podría pensar que no tenemos un eclipse de luna «por poco», y sin embargo, eso dista mucho de la realidad. Veréis, el plano de la órbita lunar no coincide con el plano de la órbita terrestre (llamado eclíptica), sino que forman un ángulo de unos 5º. Los puntos de intersección entre la órbita lunar y la eclíptica se denominan Nodos. Parece fácil ver que si ambos planos coincidieran, habría un eclipse solar cada luna nueva, y uno lunar cada luna llena. Sin embargo, al formar un ángulo, los eclipses sólo se producen cuando la luna atraviesa uno de esos nodos, durante una luna nueva o llena. Por tanto, si realmente no hubo un eclipse por 5º de diferencia, resulta que no fue «por poco», sino todo lo contrario. La luna llena se hallaba en su máxima separación angular de la sombra terrestre. Por tanto, no hubo eclipse «por mucho». Todo eso, si pensamos que el dato es correcto, y no se debió a una confusión del periodista, que tambien puede ser (confundir el hecho de que la inclinación de la órbita sea de 5º y por eso no hay eclipses todos los meses, con el que no hubiera un eclipse en este caso concreto por 5º de separación).

Finalmente, también hay que destacar la última frase de la noticia: El color más común de la Luna es el rojo cuando se encuentra sobre el horizonte en el atardecer. Mmmm... vale, la luna se ve roja cuando está sobre el horizonte (y no tiene que ser necesariamente al atardecer), pero desde luego no es su color más común. A menos que el redactor no considere el blanco como un color.

17 comentarios:

  1. Como siempre me pasa con cada visita a tu blog, aprendo algo nuevo. Gracias por aclararme un tema que me parecia mas bien de poetas.

    Una consulta ahora. ¿Como funciona un equipo de aire acondicionado portatil, si como se sabe, esta en la misma habitacion y no puede "disipar" la energia calorica? ... ¿donde la mete? ... ¿es solo cuestion de ionizacion?.

    Gracias anticipadas.

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  2. ¿y el hecho de que la Luna parezca mas grande cuando esta cerca del horizonte a que se debe?¿a que cuando esta alta no tenemos referencia del tamaño?

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  3. Excelente explicación :) ¡gracias!
    Hace un mes seguí justamente un curso de inglés donde aprendí la expresión, pero la profesora fue incapaz de decir de dónde venía.

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  4. Más sobre lunas azules:
    http://ciencia.nasa.gov/headlines/y2007/30may_bluemoon.htm
    http://ciencia.nasa.gov/headlines/y2004/07jul_bluemoon.htm
    Y sobre el tamaño aparente de la Luna:
    http://ciencia.nasa.gov/headlines/y2002/24jun%5Fmoonillusion.htm

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  5. Vaya, ahora ya no podré escuchar la canción "Blue Moon" sin acordarme de este envío.

    El error de los 5º es más común de lo que cabría suponer...

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  6. Sólo un pequeño comentario (manías de químico-físico): el color azul producido por la existencia de partículas en suspensión no se produce porque “pueden absorber la radiación electromagnética correspondiente a la luz roja”. El efecto es debido a la dispersión, aunque no sigue la ley de Rayleigh.

    Ya escribiste un algo muy completo sobre la dispersión Rayleigh hace un par de años, y de cómo, cuando las partículas son mucho menores que la longitud de onda de la luz correspondiente (como las moléculas de N2 y O2 de la atmósfera), se da el efecto habitual que explica los atardeceres y lunas rojas, y el cielo y el mar azul (en este último por dispersión de las moléculas de agua). Y también cómo cuando las partículas son mucho más grandes que la longitud de onda, se produce la dispersión independiente de la misma.

    Pero cuando las partículas son de tamaño similar a la longitud de onda de la luz visible, de unas décimas de micras (como las cenizas en suspensión), es la luz roja la que se dispersa con mayor intensidad, por lo que las cosas van al revés, con atardeceres y lunas azules. Por lo tanto el efecto es que las cenizas dispersan la luz roja y nos llega por tanto la azul.

    Te paso este documento, que es bastante interesante (no sé si es de acceso libre):
    http://www.wiley-vch.de/templates/pdf/Optics_Encyclopedia.pdf

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  7. jo, tíos, sois unos genios...
    ade+ tais hablando de mi streya favorita, la + presiosa del mundo, doble si no me equivoco, q tó pué sé...
    x cierto...
    vós cómo hacés el amor?
    olímpico?
    ecológico?
    o...
    matemático?

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  8. Buen apunte el de Miguel A. Peña. Tienes razón, las cenizas dispersan, no absorben.

    Sobre el tamaño aparente de la luna, ya han puesto un enlace que se proponen varias teorías. Creo que la más aceptada es la del "domo celeste", es decir, que inconscientemente percibimos el cielo como una bóveda achatada, en la que lo que hay sobre nuestra cabeza está más cerca que lo que hay hacia el horizonte.


    Sobre los aires acondicionados portátiles, el calor que necesariamente debe expulsar a algún sitio, lo hace a través de un tubo flexible y largo, que debes sacar al exterior de alguna manera (como por una ventana entreabierta).

    Al menos, los que conozco son así. Y termodinámicamente, no se me ocurre otra manera de hacerlo.

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  9. A ver si alguien me explica lo de las fases de la luna, porque no lo entiendo muy bien.

    La luna está en todo momento en una fase determinada: nueva, creciente, llena o menguante. Si atribuimos 1/4 parte de toda la lunación a cada fase (esto es, una semana) entonces "luna llena" y "luna nueva" no son meros eventos instantáneos, sino que corresponden a 7 días de "lleno" o de "nuevo".

    Para acomodar esta incongruencia yo siempre había pensado que las fases "nueva" y "llena" se corresponden al periodo de 7 días (aprox.) inmediatamente posterior al evento astronómico, y los "cuartos" a cada periodo de 7 días (aprox.) anterior a cada evento ("creciente" el anterior al evento "llena" y "menguante" el anterior al evento "nueva").

    Pero reconozco que no lo tengo claro...

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  10. De pequeños nos han dicho que la luna tiene cuatro fases: nueva, creciente, llena y menguante. Así, sin más complicaciones.

    Pero a los astrónomos les gusta ser muy precisos en todo (y claro, la cosa se complica). Así, hay cuatro eventos instantáneos, que son la luna nueva, el cuarto creciente, la luna llena, y el cuarto menguante.

    Hay que hacer hincapie en la palabra "cuarto". Al igual que la luna llena es el momento exacto en el que es visible el 100% y la nueva en el que es visible el 0%, en los cuartos es visible el 50% exactamente. Ni mas ni menos.

    Durante el resto del tiempo, se dice que la luna está creciendo o menguando. Y con matices. Al tiempo entre la luna nueva y los cuartos, se la llama simplemente luna creciante o luna menguante. Al tiempo entre los cuartos y la luna llena, se la llama luna gibosa creciente, o luna gibosa menguante (aunque no estoy muy seguro de la traducción "gibosa"; puedes ver la lista completa en inglés, aquí).

    Podemos hacer una analogía con los solsticios, equinocios y estaciones. Los solsticios y equinocios son instantes muy concretos de tiempo, con fecha y hora (aunque muchas veces, simplemente pensamos en un día entero). El resto del tiempo, son estaciones, y los solsticios y equinocios son los "límites" de tiempo.

    Pues con la luna sería lo mismo, Hay cuatro eventos (luna nueva, llena y los cuartos), y el resto serían simplemente lunas crecientes o menguantes (gibosas o no).

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  11. Cristina - Tumundoesonline12 junio, 2007 14:25

    Genial este post lunero (¿o lunar?). Yo siempre había oído hablar de cuando la luna se tiñe de rojo (o de sangre, porque es tan, tan literario...) pero de azul no tenía ni idea...

    En fin, en la cena de esta noche doy un discurso lunar (¿o lunero?) asegurado! ;P gracias!

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  12. Interesante, como siempre.
    Un saludo.

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  13. La última frase me ha sugerido una pregunta de esas puñeteras para que la gente pique: ¿Cuál es el color más común de la Luna? Yo respondería que... el negro :-P

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  14. Sólo quería matizar que el fenómeno que provoca que la luna se vea azul no es la dispersión. La 'dispersión' es un fenómeno muy concreto en óptica que consiste en la dependencia de la velocidad de fase con la longitud de onda, nada más. Comunmente se utiliza la palabra dispersión en cualquier contexto en el que algo pase a ocupar un rango de valores mayor al que tenía previamente, sinembargo ésta no es una acepción científica válida. El error es muy común, pero la palabra que designa al efecto Rayleigh y otros muchos es 'difusión' o incluso 'esparcimiento', i.e. lo que en inglés llamamos 'scattering'. Manías de físico-óptico. xD. Cojonudo tu blog.

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  15. Me lo apunto.

    La verdad, es que siempre lo había visto como "dispersión", como en la Wikipedia. Y de hecho, "scatter" se traduce así.

    Pero buscando por Internet veo que aparece también como "difusión". Y precisamente en sitios sobre óptica, astronomía o fotografía.

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  16. Pues yo te diré que me acabo de trasladar a un pueblo de Valencia, y aquí la Luna se ve Verde!!!

    Supongo que sera polen en el aire o algo por el estilo, pero el halo de luz es verde...

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