miércoles, febrero 08, 2006

Constelaciones

En el envío de ayer, al explicar por encima dos nomenclaturas para nombrar estrellas, que incluyen el nombre de la constelación, recordé que hay mucha gente que no tiene claro lo que es realmente una constelación.

Hay quien cree que una constelación es una agrupación de estrellas cercanas. En ocasiones he llegado a leer en historias que tocan la ciencia ficción, expresiones que inducen a creer eso. En caso que más recuerdo es un número del cómic La Patrulla X (el mítico Uncanny X-Men #137 USA, de Claremont y Byrne, en el que Jean Grey se sacrifica y termina la saga de Fénix Oscura). En él, la Emperatriz Lilandra en un momento dado dice algo así como que tal vez haya que dar órdenes a la flota para destruir la Luna, la Tierra, e incluso "la constelación entera".

También hay quien se piensa que las constelaciones son cosas que se "descubren". Hace varios años saltó una polémica sobre si se debía incluir en astrología el signo de Ofiuco, ya que la eclíptica (y por tanto, el Zodíaco) atraviesa parte de la constelación de Ofiuco. En numerosos medios se dijo que se había "descubierto" una nueva constelación.

Pues nada de eso es correcto. Las constelaciones son invenciones del hombre, que actualmente son útiles para dividir el cielo y catalogar estrellas.

Antiguamente, se creía que las estrellas estaban fijas en una especia de esfera, dentro de la cual estaba la Tierra. Es decir, creían que estaban todas a la misma distancia de nosotros. Para identificarlas mejor (algo que es muy útil para orientarse y para seguir el transcurso del año) las unieron con líneas imaginarias, formando figuras que represetaban algún elemento importante de su mitología.

Pero como todos sabéis, esto no es así. Las estrellas pueden estar a distancias muy dispares de nosotros. Las hay muy cercanas, a unos pocos años luz, las hay muy lejanas, a cientos o miles de años luz, e incluso hay otros objetos como galaxias y quásares que pueden confundirse con estrellas (si las percibimos únicamente como un punto de luz) y que en realidad están muchísimo más lejos todavía.

Por pura perspectiva visual, dos estrellas muy separadas entre sí, pueden aparecer ante nosotros con una separación angular muy pequeña. Imaginad que miráis la Luna y extendéis la mano hacia ella. La mano y la Luna estarán separadas por una distancia angular muy pequeña (o incluso superpuestas), pero sabemos que hay una gran distancia entre ellas. Nuestro pie está más cerca de nuestra mano que la Luna (menuda obviedad), pero están separados por una gran distancia angular: debemos mirar hacia abajo y perder de vista la mano y la Luna, para ver nuestro pie.

Actualmente, el concepto de constelación se mantiene por ser una forma como otra cualquiera de dividir el cielo observable en regiones más pequeñas. Antiguamente cada civilización podía tener distintas constelaciones (lo que a unos le parecía una cosa, a otros les parecía otra). Entre 1928 y 1930, la UAI definió de forma oficial las 88 constelaciones actuales, definiendo límites claros entre ellas, de forma que la esfera celeste se dividió en 88 regiones disjuntas que recubren todo el cielo (es decir cada punto del cielo pertenece a una y sólo una constelación).

Así pues, por la misma definición de constelación, es imposible descubrir constelaciones nuevas. Es como si alguien dijera que se ha descubierto un punto cardinal nuevo, o un mes nuevo, o un dígito nuevo en nuestro sistema decimal. Imposible por definición.

Por tanto, ni las estrellas de una misma constelación tienen por qué estar próximas entre sí, ni se puede descubrir una nueva.

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